Diaconos, obispos y maestros
La organización de la iglesia requiere del apoyo de los congregados, todos aportan de alguna manera, pero especificamente los que se encargan de ayudar al pastor con la administración son los diáconos, elegidos por Dios mediante oración del pastor, para que vean los asuntos de la iglesia, como por ejemplo ordenar los implementos y todo este listo para el culto, también estar al servicio de los congregados con respecto a consejos y seguimientos.
Ya que los diáconos son los lideres, siendo irreprensibles y ejemplos a seguir, cuando un lider más bien es lo contrario, tiene que ser sacado de su cargo, pues lo está haciendo irresponsablemente.
Se puede decir también que un diácono es un trabajador directo de Dios para con la iglesia.
Los obispos son los ancianos de la congregación quienes aconsejan a los más jóvenes, usualmente ancianos en el sentido espiritual y carnal, algunos llevan mucho tiempo en la congregación y ayudan a que la madurez de la iglesia permanezca, exhortando con autoridad y examinando con diligencia todo lo que sucede en la congregación.
Los maestros son cristianos maduros que conocen muy bien la palabra, ayudan a los nuevos a seguir en el camino y sirven de ejemplo para con todos, ayudan a los profetas, evangelistas y demás a seguir encaminados, definir a un maestro se da a conocer por sus frutos, más que por decir yo soy maestro.
Todos ellos ayudan a que la congregación continue creciendo y permaneciendo en la sana doctrina.
Mientras que en las sectas desde luego que hay diáconos, obispos y maestros, pero pongamos la mira en si ellos son ejemplares, como cumplen con sus responsabilidades y si son irrepresibles, conocen la palabra o no, pues si están en una congregación en la que descubres falsa doctrina, entonces ellos posiblemente sean lo adverso a los verdaderos diáconos, obispos y maestros, por lo que llegarás a saberlo si excudriñas la escritura mayormente en las cartas de Pablo, y sigues los criterios ya mencionados.