Profetas
Las profecías son por definición el don de saber el futuro, ya que claramente el ser humano no puede saberlo porque solamente Dios es quien lo sabe, por tanto el profeta verdadero necesita de Dios para que su profecía se cumpla, como en todos los ejemplos que sabemos de la biblia.
Los falsos profetas por ejemplo afirman algo y esto no se termina por cumplir como lo había expresado o con imperfección, es posible que acierten en ocasiones pero no a un gran nivel, ya que la predicción y la probabilidad ayudan, también el conocimiento con el mundo oculto donde los demonios pueden proporcionar información para que su afirmación sea más exacta, pero en sí la verdadera profecía no conoce de niveles y se cumplirá aunque parezca imposible, si viene de parte de Dios.
En las congregaciones pueden haber profetas pero como especifica la biblia, las profecías son para consolación, edificación y exhortación, fuera de este margen no es posible profetizar y decir que viene de Dios, pues la biblia impide que eso sea verdad, porque Dios es fiel a su palabra.
Habiendo mencionado esto, el don de profecía si es posible siempre y cuando cumpla con las condicionales antes mencionadas, de modo que si algún profeta dijera tal persona será grande, será próspero, volverá con su amada, etc, nada de eso es profecía de parte de Dios, y si aun se cumpliere, no tuvo nada que ver en ello, porque ciertamente ese profeta fallará en alguna profecía, porque será obligado a errar para el conocimiento de la verdad al alcance de todos, pues ningún profeta verdadero falla ni tampoco contradice la escritura.
De este modo también podemos saber si en alguna congregación hay un falso profeta, que ejerce ese entre comillas don, sin respetar lo que la biblia afirma con respecto a las profecías que hay que ejercerlas por medio de lo mencionado en el nuevo testamento.
Ante la existencia de un profeta que hace eso, en definitiva sabremos que esa congregación es una secta, si es que no se le indicará al falso profeta que no está haciendo lo que esta bien.