Red de las sectas
Adán es Dios
Las enseñanzas de la Iglesia de los Santos de los Últimos Días se volvieron aún más extrañas después de que Brigham guiara a los mormones al Valle del Lago Salado. Desde entonces empezaron a pensar que eran libres para practicar lo que era ilegal en cualquier otra parte; por ejemplo, la poligamia y la expiación por la sangre.
Brigham Young hizo pública la poligamia desde 1852 en adelante en Utah, aunque la Iglesia de los Santos de los Últimos Días todavía la negaba fuera de Utah. Desde ese mismo año en adelante, empezó a enseñar que “Adán es Dios y Padre y el único dios con quien tenemos que ver”, y que Adán fue el padre de los espíritus humanos, así como el padre físico de Jesús. (Ver el Diario de Discursos, 1:50-51; vol. 4, p. 1; 5: 331-332, etc.).
La Iglesia de los Santos de los Últimos Días ha emitido negaciones diciendo que la doctrina Adán-Dios nunca se enseñó, pero los registros muestran claramente que Brigham Young la enseñó, no sólo una o dos veces, sino, desde 1852 hasta su muerte en 1877. Veamos algunas de sus declaraciones:
“¡Ahora escuchen, Oh, habitantes de la tierra, judíos y gentiles, santos y pecadores! Cuando nuestro padre Adán vino al jardín del Edén, vino con un cuerpo celestial y trajo con él a Eva, una de sus esposas. Ayudó a crear y organizar el mundo.
Es Miguel Arcángel, ¡el Anciano de los Días! sobre quien los hombres santos han escrito y hablado – ES NUESTRO PADRE Y NUESTRO DIOS, Y EL UNICO DIOS CON QUIEN TENEMOS QUE VER. Cada hombre sobre la tierra, profese o no la fe cristiana, debe oírlo, y lo sabrá tarde o temprano… la tierra fue organizada por tres personajes diferentes: Elohim, Jehová y Miguel, estos tres formando un quórum, como en los cuerpos celestes, y en el elemento organizador, perfectamente representados en la Deidad, como Padre, Hijo y Espíritu Santo” (Diario de Discursos, 1:50-51).
Esta enseñanza se repitió y continuó en los siguientes escritos de la iglesia a través de los años. Por ejemplo, en la Estrella Milenaria, 17:195 leemos: “toda rodilla se doblará, y toda lengua confesará que él (Adán) es Dios de toda la tierra. Entonces se cumplirán totalmente las palabras del profeta Brigham Young, al hablar de Adán: ‘Él es nuestro Padre y Nuestro Dios, y el único Dios con quien NOSOTROS tenemos que ver’”.
Más adelante, en la Estrella Milenaria, 16:530, leemos el consejo de James A. Little: “Creo en el principio de la obediencia; y si se me dice que Adán es nuestro Padre y nuestro Dios, simplemente lo creo”.
Los registros muestran que sólo dos líderes de la iglesia tuvieron dificultades con esta doctrina, a saber, los apóstoles Orson Pratt y Amasa Lyman. En uno de los sermones de Brigham, impreso en el diario Desert News, el 14 de junio de 1873, Brigham declaró:
“Cuánta incredulidad existe en las mentes de los Santos de los Últimos Días con respecto a una doctrina en particular que yo les revelé, y la CUAL ME FUE REVELADA POR DIOS – principalmente que ADAN ES NUESTRO PADRE Y DIOS… Nuestro Padre Adán ayudó a hacer esta tierra, fue creada expresamente para él.
Trajo a una de sus esposas con él. ¿Quién es él? Es Miguel… Fue el primer hombre sobre la tierra, y su diseñador y creador.
Él, con ayuda de sus hermanos la hizo existir. Luego dijo (Adán): ‘QUIERO QUE LOS HIJOS QUE ME NACIERON EN EL MUNDO ESPIRITUAL VENGAN AQUI Y TOMEN TABERNACULOS DE CARNE PARA QUE SUS ESPIRITUS PUEDAN TENER UNA CASA, UN TABERNACULO O UN LUGAR DE RESIDENCIA COMO EL MIO LO TIENE’“.
Por más de 20 años, Brigham Young enseñó claramente lo siguiente a manera de doctrina:
“ADAN NO FUE HECHO DEL POLVO DE ESTA TIERRA”
(Diario de Discursos, 2:6)
“ADAN ES EL UNICO DIOS CON EL QUE TENEMOS QUE VER” (Diario de Discursos, 1:50)
“ADAN, PADRE DE JESUCRISTO” (Diario de Discursos, 1:50-51)
Heber C. Kimball, el Primer Consejero de Brigham Young, también enseñó:
“He aprendido por experiencia que sólo hay un dios que pertenece a esta gente, y es el Dios que pertenece a esta tierra: EL PRIMER HOMBRE. ESE PRIMER HOMBRE ENVIO A SU PROPIO HIJO PARA REDIMIR AL MUNDO…” (Diario de Discursos, 4:1).
Brigham Young había declarado que Dios mismo le reveló esta doctrina. Brigham también había anunciado que sus sermones eran “tan buenos como la escritura” (Diario de Discursos 13:166). Si es así, entonces ¿cómo puede la Iglesia de los Santos de los Últimos Días rechazar hoy sus enseñanzas, que según él provenían de su Dios? ¿Quién era el Dios de Brigham? José Smith había dicho: “Algunas revelaciones provienen de Dios, otras del hombre y otras del mal…” (“A Todos los Creyentes en Cristo”, p. 31).
¿Quién determina la fuente de las revelaciones? ¿los seguidores del profeta? Además, si Brigham Young estaba equivocado, ¿cómo puede la iglesia de hoy aceptarlo como autoridad de Dios? La Iglesia de los Santos de los Últimos Días enseña que debe haber un vínculo ininterrumpido de verdaderos profetas después de la restauración, de otro modo la autoridad se perdería.
Contradecir a Brigham Young hoy prueba la falta de credibilidad tanto de la actual Iglesia de los Santos de los Últimos Días como la del mismo Brigham Young, y rompe el vínculo.
Uno podría seguir hurgando en estas enseñanzas y mostrar claramente la naturaleza no cristiana de la Iglesia de los Santos de los Últimos Días, pero veamos ahora algunas de sus enseñanzas actuales acerca de Adán. En Doctrina y Convenios 27:11, se hace referencia a
Adán como al Anciano de los Días, uno de los nombres de DIOS TODOPODEROSO en la Biblia, no de Adán. ¡No hay ninguna duda acerca de eso! Tampoco hay duda de que la Iglesia de los Santos de los Últimos días cree y enseña que Adán es ese, el Anciano de los Días, que juzgará al mundo. En la página 34 de su libro Doctrina Mormona, el apóstol Bruce R. McConkie dice:
Adán es conocido como el Anciano de los Días… En este carácter se sentará todavía a juzgar formalmente “diez mil veces diez mil….”
En la ceremonia del templo, el Arcángel Miguel, es uno de los creadores del mundo y luego se “convierte” en Adán. Según el mormonismo, varios “DIOSES” crearon el mundo (ver la Perla de Gran Precio, Abraham 4 y 5), siendo Adán uno de ellos. Claramente se implica que él es Dios. Hay más documentos que promueven esta creencia.