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Profecías incumplidas de José Smith
Existe fuerte evidencia documental, arqueológica, histórica, textual en múltiples primeros documentos de la historia de la iglesia mormona, que muestran a un Joseph Smith que comenzó su vida engañando a las personas por lucro buscando encontrar tesoros enterrados a través de la adivinación. El ejemplo de su vida al acumular 27 esposas muestra a un hombre mujeriego carente de carácter y honestidad. Los contenidos del libro del Mormón y del libro de Abraham en Doctrinas y Convenios son fuerte testimonio de su carácter fraudulento y falsedad.
¿Habremos de abandonar lo que la Biblia revela y lo que los creyentes han creído por 4000 años desde Abraham, en cuanto a Dios y al evangelio verdadero, para abrazar un mensaje contradictorio al de las doctrinas esenciales de Dios y de la fe, basado en el solo testimonio de un hombre, que la historia, y amplia evidencia, muestran que era mentiroso, fraudulento, engañador, y mujeriego?
¿Qué cosas constituyen evidencia de un testimonio verdadero?
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Testigos oculares
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Múltiples testigos que no se conocen entre sí que concuerdan en su testimonio.
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Profecías cumplidas dichas antes del suceso.
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Consistencia con la revelación previa de Dios.
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Que no existan evidencias con credibilidad o de peso en contra.
¿Que cuenta como contra-evidencia, o evidencia de un testimonio falso en materia religiosa?
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Que no exista evidencia alguna.
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Que no haya testigos o que existan testimonios contradictorios. O testimonios que se retractaron mostrando que mintieron inicialmente.
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Que se hayan proclamado falsas profecías no cumplidas.
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Falta de credibilidad de los testigos (Si tienen algo que ganar, lucro, poder, prestigio, o cubrir algún delito, falta o mentira, también un historial de conducta fraudulenta o de mentira.)
El Verdadero Joseph Smith
Su supuesta revelación de Dios no tiene continuidad con la relación previa de Dios.
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Más aun, su supuesta revelación, contradice las verdades doctrinales más fundamentales que Dios ya ha revelado en la Biblia.
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Ausencia de profecías o milagros para constatar la credibilidad de su supuesto llamado en la restauración de una supuesta verdadera iglesia.
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Supuestos testigos o miembros de su grupo que abandonaron su grupo y dieron testimonio del carácter fraudulento de Smith.
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Falta de credibilidad al exhibir un carácter fraudulento durante toda su vida:
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Fue convicto en una corte judicial por cometer fraude por lucro en su búsqueda de tesoros en 1826 y en 1830.
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Una vida Inmoral (27 esposas y varias relaciones comenzaron a espaldas de su primera esposa Emma. Lo peor del caso fue el abuso de su posición como líder espiritual para engañar y seducir).
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Racismo presentado en sus supuestas revelaciones. Según Smith, Dios ha maldecido a la raza negra dándoles piel oscura y narices achatadas. Los negros estuvieron excluidos de la iglesia por más de 120 años, hasta 1978.
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Evidencia de mentir en su supuesta traducción del papiro que contenía un antiguo libro de Abraham, lo que resulto ser un libro de la religión Egipcia que nada tenía que ver con Abraham.
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El libro del mormón tiene múltiples inexactitudes, anacronismos y falsedades históricas. Esto a pesar de más de 4000 cambios de corrección y mejoría desde su publicación hasta ahora. Por ejemplo, menciona vacas, toros, caballos en América más de 1000 años antes que fueran traídos por los europeos.
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Múltiples supuestas profecías de Joseph Smith que jamás se cumplieron mostrando que nunca hablo por Dios (Deuteronomio 18:22).
La Biblia nos advierte a tener cuidado sabiendo que existen muchos falsos profetas
1 Tesalonicenses 5:21 dice “No menospreciéis las profecías. 21 Examinadlo todo; retened lo bueno.” Existe un deber de examinar a los profetas.
1 Corintios 14:29 pide que cuando alguien profetice, que los demás pasen juicio, que evalúen si lo que se dice es verdad o no “Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen.”
2 Pedro 1:19 nos dice que tenemos la profecía más segura la Palabra de Dios a la luz de la cual debemos evaluar cualquier otra profecía: “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones.”
Debemos hacer lo que la Biblia insta que hicieron los creyentes de Berea en Hechos 17:11 “Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.” Muchas de las cosas que Smith dice contradicen la Escritura. La revelación previa de Dios.
La prueba de un profeta verdadero según Deuteronomio 18:21-22 es que sus profecías se cumplan, y la prueba de uno falso es que no se cumplan. “21Y si dijeres en tu corazón: ¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no ha hablado?; 22si el profeta hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló el tal profeta; no tengas temor de él.”
Estas son algunas de las falsas profecías de José Smith
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En la sección 137 de Doctrinas y Convenios la iglesia expresamente omitió varias profecías incumplidas. El anciano M’Lellin no se convirtió en un poderoso vocero del evangelio de los mormones, como predijo Smith, sino apostató.
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Aunque Smith afirmó ver a sus doce apóstoles en el reino celestial de Dios, siete de ellos abandonaron la fe mormona y fueron excolmugados.
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Predijo que Lyman E. Johnson sería como Enoc de manera que Satanás temblaría ante él, pero también apostató.
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Prometió a Johnson, Heber C. Kimball, Orson Hyde, David W. Patten y otros que vivirían para ver la segunda venida de Cristo. No obstante, todos murieron.
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Smith dijo que tendría 85 años cuando Cristo regresara, pero murió mucho antes en un tiroteo en 1844.
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Dijo que W. W. Phelps no probaría la muerte hasta la venida de Jesús, pero murió en marzo de 1872.
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Predijo equivocadamente que el Señor regresaría en 1891.
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Predijo que se construiría un templo mormón en esa generación en Independence, Missouri, pero hasta el día de hoy no se ha construido ninguno.
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Predijo falsamente que la casa de Nauvoo, Illinois, pertenecería a su familia para siempre, pero no fue así.
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Predijo que los Lamanitas (amerindios) que se convertían a la iglesia, cambiarían de color; serían blancos, puros y encantadores. Nunca sucedió.
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Predijo que Dios le dijo del descubrimiento de un tesoro escondido en el sótano de una viuda en Salem, Massachusetts, pero cuando sus líderes viajaron desde Ohio en busca de ello, tuvieron que regresar con las manos vacías.
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Cuando estaba preso, Smith dijo en una revelación que sus seguidores vencerían a sus enemigos, pero éstos obligaron a la iglesia a abandonar el estado ocho años después,
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y el mismo vidente fue asesinado en un intento de escapar de la cárcel, pero sus enemigos le sobrevivieron.
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Dijo Smith que según el Señor su esposa Emma moriría si no aceptaba el matrimonio plural (la poligamia), pero ella luchó en contra la práctica, vivió hasta ser anciana y ayudó a fundar la Iglesia Reorganizada de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, también llamada la Comunidad de Cristo.”
Según la Palabra de Dios y la Evidencia Joseph Smith no hablo por Dios, fue un falso profeta, un engañador.
Es interesante que cuando a la iglesia mormona LDS se les ha mostrado las evidencias que muestran el verdadero carácter de Joseph Smith, buscan fabricar todo tipo de excusas, buscando robarle seriedad a la evidencia. La iglesia mormona dice en resumen: “no aceptamos evidencia en contra de Joseph Smith o en contra de sus revelaciones, sino se prueba sin lugar a dudas, de forma absolutamente cierta, analizando todas las posibilidades de que esas pruebas sean falsas, pero si estamos dispuestos a aceptar que Joseph Smith fue un profeta de Dios y restaurador de la única verdadera iglesia de Jesucristo, aunque no exista evidencia alguna.”
Porque habría alguien de basar su fe en la sola palabra de un fraudulento hombre engañador, adultero, hambriento de poder, y déspota.
Lo que esperaríamos de alguien que fuera portador de una poderosa nueva revelación de Dios:
1. Una vida impecable de santidad e integridad (Es necesario que el siervo de Dios sea irreprochable, marido de una sola mujer, honesto, etc 1ª Timoteo 3).
2. Milagros que confirmaran la verdad que esa persona dice revelar
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Dios hizo milagros a través de Moisés y Elías para confirmar sus mensajes en épocas claves de la revelación de Dios a su pueblo.
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Desde luego Dios hizo grandes cosas a través de Cristo Jesús quien en Juan 2 hizo su primer milagro al comenzar su ministerio y que dijo en Juan 10:25 “las obras que yo hago dan testimonio de mi”, y en Juan 10:37-38 “sino hago las obras de mi padre no me creáis. Mas si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras.” En Juan 15:24 “Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre.” Joseph Smith no hizo ningún milagro en su vida.
3. También esperaríamos que Dios en las Escrituras anunciara su venida como lo hizo con Cristo.
4. Esperaríamos consistencia de la nueva revelación con el carácter revelado de Dios en el pasado.
Como vemos no encontramos en la evidencia de Joseph Smith ninguna de estas condiciones, pero si encontramos múltiples evidencias y testimonios negativos que le presentan como un estafador y un hombre falto de carácter integro.
En las publicaciones mormonas, esta falsa iglesia declara las siguientes herejías “Entre otras verdades importantes que el Señor restauró, se encuentran las siguientes:
1. Nuestro Padre Celestial es un ser real con un cuerpo tangible y perfecto de carne y huesos, al igual que Jesucristo; el Espíritu Santo es un personaje de espíritu.
2. Nosotros existíamos en la vida preterrenal como hijos espirituales de Dios.
3. El sacerdocio es necesario para administrar las ordenanzas del Evangelio.
4. Seremos castigados por nuestros propios pecados y no por la transgresión de Adán.
5. Los niños no necesitan ser bautizados sino hasta que cumplan la edad de responsabilidad (a los ocho años).
6. En los cielos hay tres grados de gloria, y mediante la gracia del Señor Jesucristo, la gente será recompensada según sus hechos sobre la tierra y de acuerdo con los deseos de su corazón.
7. Por medio del poder sellador del sacerdocio, la relación familiar puede ser eterna.
8. Las ordenanzas y los convenios son necesarios para la salvación y se encuentran a disposición tanto de las personas que viven como de las que han muerto.” Fin de la cita del Evangelio según los mismos mormones.”
Durante el invierno de 1829 Smith Jr tuvo una una revelación: Hiram Page y Oliver Cowdery irían a Toronto para vender los derechos de autor del Libro de Mormón y así recaudar dinero. La revelación debió advertirles que no lo conseguirían. Joseph Smith Jr.
Según Smith, este le “preguntó a Dios” y este le dijo que algunas “revelaciones” no son de Dios. ¿como sabe un creyente entonces cuales si y cuales no, si no puede fiarse de ellas?
David Whitmer, uno de miembros de los SUD, que supuestamente vieron las famosas “planchas” y que más tarde, y debido a una lucha por el liderazgo de esta secta, se le excomulgo, reporta este incidente en su libro An Address To All Believers In Christ [Un Mensaje a Todos los Creyentes en Cristo], Richmond, 1887, reimpresión de Utah Lighthouse Ministry, pp 30-31, [http://www.utlm.org/onlinebooks/address1.htm]) véase el comentario de arriba sobre el test de una profecía verdadera.) [Para leerlo en español:
“Y vi finalmente a los doce (apóstoles mormones o Quorum de los doce) en el reino celestial de Dios. También contemple la redención de Sion y muchas cosas que la lengua del hombre no puede describir del todo.”
El 21 de Enero de 1836, Joseph Smith Jr. tuvo otra de sus “visiones”:
“los Doce Apóstoles del Cordero, que hoy están sobre la tierra… en tierras extrajeras, formando un círculo, muy fatigados, con ropas andrajosas y los pies hinchados…”
En ella también vio al “Élder M’Lellin al sur, de pie sobre una colina, rodeado de una vasta multitud, predicándoles [y realizando una sanación milagrosa].” y a a Brigham Young “en tierra extranjera, en el lejano sur y el oeste, en un lugar desierto… predicándoles en su propia lengua…” A lo que al final añadió ver “a los Doce en el reino celestial de Dios.”
(Historia de la Iglesia 2:380-381)
De los 12 apóstoles a los que se refiere, el primer “Quorum de los Doce Apóstoles”, muchos de ellos apostataron o se unieron a otras iglesias.
4 fueron excomulgados (aunque uno volvería más tarde):
Thomas B. Marsh (26 de abril, 1835) – excomulgado en 1838, volvió a la Iglesia SUD en 1857.
William E. M’Lellin (15 de febrero, 1835) – excomulgado en 1838, se unió a: los Rigdonitas, Strangitas y Hendriquitas después de 1844.
Luke S. Johnson (15 de febrero, 1835) – excomulgado en 1838, volvió a la Iglesia SUD en 1846.
John F. Boynton (15 de febrero, 1835) – excomulgado en 1838, se unió a otra iglesia.
5 Dejaron la iglesia para unirse a otras sectas
William Smith (15 de febrero, 1835) – se unió a los strangitas después de 1844.
Lyman E. Johnson (15 de febrero, 1835) – dejó la Iglesia en 1838
John E. Page (19 de diciembre, 1838) – dejo la iglesia para ser Strangita, Brewsterita y finalmente Hedriquita después de 1844.
Lyman Wight (8 de abril, 1841) – dejó la Iglesia después de 1844
Amasa M. Lyman (agosto, 1842) – permaneció con los SUD después de 1844 saliendo de la iglesia en 1870.
Sin contar con que otros fueron asesinados:
David W. Patten (15 de febrero, 1835) – asesinado en 1838.
A esto faltaría añadir que:
1º.- Quórum de los Doce, constituido como en el tiempo de su
revelación, nunca estuvo reunido en tierras extranjeras como se describió.
2º.- William E. M’Lellin nunca predicó en el Sur
y 3º.- Brigham Young nunca predicó en su propia lengua a los habitantes de alguna “tierra extraña.”
La perdida de mestizaje gracias a la conversión: indios mormones y blancos
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En 1830 Smith también profetizó que los Lamanitas (indios americanos) que se convirtieran a la iglesia se volverían blancos:
“Y entonces se regocijarán; porque sabrán que es una bendición para ellos de la mano de Dios; y las escamas de tinieblas empezarán a caer de sus ojos; y antes que pasen muchas generaciones entre ellos, se convertirán en una gente pura y blanca.”
(Libro de Mormón, II Nefi 30:6).
Como no se cumplió, en 1981 se alteró la frase a «puros y encantadores» (“deleitables”, según la versión española).
Irónicamente, algunos creyentes mormones, para excusar esta profecía incumplida, alegan que estos indios existieron y eran los chachapoyas (Perú). Omitiendo por supuesto que estos no eran blancos sino, según lo describe Cieza de León (1518-1554), «los más blancos y agraciados de todos cuantos yo he visto en las Indias que he andado”; que estos ya habitaron el continente desde el 900 a.e.c, contradiciendo así la historia de Mormón inventada por Smith; que estos no fueron blancos por convertirse al mormonismo, tal y como se alega en la profecía de Smith; y que, si el creyente intenta colarnos a estos indios, convierte a la modificación de los SUD, la alteración de los textos en 1981, en algo inadmisible.
Los chachapoyas, por supuesto, tenían su propia religión y no conocieron la judeocristiana, y mucho menos la versión mormona, hasta la llegada de los europeos.
La venida de Cristo en 1890 o 1891
En 1832 afirmo que se le había aparecido Jesús . En 1835 cambió su versión y afirmo que se le habían aparecido ángeles solamente. (Diario de Discursos)
A lo que añadió esto el 14 de Febrero de 1835
«… vayan a podar la viña para el tiempo del fin, o la venida del Señor, lo cual tardaría apenas cincuenta y seis años, y cerremos la escena»
(«History of the Church» [«Historia de la Iglesia»], Vol. 2, pag. 182).
Versión que cambió finalmente en 1838 alegando que eran Dios el Padre y Jesús. (versión oficial de SUD)
Ese mismo año repitió lo dicho anteriormente diciendo que Dios le había revelado que la venida de Cristo ocurriría dentro de 56 años (aproximadamente 1891). Según Smith:
“el Salvador del mundo aparecerá otra vez en la tierra y la escena final ocurrirá»
(«Journal of Oliver Boardman Huntington» [«Periódico de Oliver Boardman Huntington»], Vol. 2, pag. 128,129).
El 2 de Abril de 1843 Smith afirmo haber recibido una profecía (supuestamente la anterior de 1832) y profetizó que el alzamiento de los esclavos sería antes de la venida de Cristo, lo cual, según él, sería antes de que tuviera 85 años:
«Yo profetizo en nombre del Señor Dios, que las dificultades que causarán el derrame de mucha sangre antes de la venida del Hijo del Hombre, empezarán en la Carolina del Sur. Probablemente, surgirán a causa del problema de los esclavos. Así lo declaró una voz mientras oraba en cuanto al asunto, el 25 de diciembre de 1832. En una ocasión estaba orando muy sinceramente para saber la hora de la venida del Hijo del Hombre, cuando oí una voz repetirme lo siguiente: José, hijo mío, si vives hasta cumplir 85 años, verás la faz del Hijo del Hombre; por tanto que te baste esto, y no me molestes más sobre el asunto.»
(Doctrinas y Convenios, capitulo130, versículos 12-15)
Los cálculos debieron de salirle mal a Yahvé (Smith), pues este cumplió los 85 en 1890, no en 1891. Un error así es perdonable, pero es que ni en 1890 ni en 1891 vino ese personaje bíblico, ni hubo un rapto (tal y como afirma el cristianismo que sucederá cuando esto ocurra).
Los defensores mormones del texto afirman que más adelante el propio Smith aclara esto:
“Y así quedé, sin poder decidir si esta venida se refería al principio del milenio, o a alguna aparición previa, o si yo había de morir y de esa manera ver su faz. Creo que la venida del Hijo del Hombre no se verificará antes de ese tiempo.”
Pero lo cierto es que el contexto entero, Doc. & Cov. 130:12-17, Smith hace lo que todo “profeta”:
1º.- Afirmar algo alegando que lo dicho es un mensaje celestial.
2º.- Citar que, aunque es un mensaje celestial, él no puede saberlo con seguridad (no sea que no se cumpla), dejando al creyente de su época con la duda y haciendo que este deduzca. Teniendo en cuenta el grado de confianza del creyente en su líder (en este caso Smith) no le hará dudar de su afirmación – véanse los casos de Harold Camping y otros)
y 3º.- Afirmar, en reiteradas ocasiones (al igual que hicieron los autores de los evangelios a sus fieles durante el siglo I) que, la venida o regreso de su líder “está cerca”. De hecho Smith lo reitera en varias ocasiones:
FECHA FUENTE AFIRMACIÓN
3 de Noviembre de 1831 Doctrinas y Convenios 133:17 “Porque la hora de su venida [la Segunda de Cristo] está cerca.”
13 de Noviembre de 1833 (Joseph Smith diary; LDS Church Archives. Escrito por J. Smith y Sidney Rigdon.) “…un signo seguro que la venida de Cristo está cerca, a la mano.”
23 de Abril de 1834 Doctrinas y Convenios 104:59 “…preparar a mi pueblo para el tiempo, muy cerca ya, en que moraré con ellos.”
25 de Noviembre de 1834 Doctrinas y Convenios 106:4 “La venida del Señor se aproxima…”
3 de Abril de 1836 Doctrinas y Convenios 110:16 “El día grande y terrible del Señor está cerca, sí, a las
puertas.
¿Se cumplió dicha profecía?
Ni Cristo vino en esos años, ni durante su vida, ni antes de su muerte, ni durante el “principio del milenio” (siglo X), ni durante el principio del segundo milenio (siglo XX). Pero estos, al igual que todos los creyentes, son felices creyendo y asumiendo todo lo que estas personas, los líderes religiosos, les venden. Así que, por mucho profeta que aparezca arrojando afirmaciones sobre ese rapto y estas no se cumplan, siempre surgirán nuevos estafadores recurriendo a lo mismo y crédulos tragándoselo sin cuestionarlo.
Durante este periodo, esta secta además competía con otra dirigida por William Miller (véase el enlace), quien afirmaba que Cristo vendría, ya no solo a finales de ese siglo sino a mediados (1844), a lo que su competencia, Smith, respondió:
“Por tanto escucha esto, oh tierra: El Señor no vendrá para reinar sobre los justos en este mundo en 1843, ni vendrá sino hasta que todo esté listo para la venida del esposo”
(History of the Church 5:29; Teachings of the Presidents of the Church: Joseph Smith, pág. 267).
El templo de Jerusalén reconstruido antes de la venida
«Judá ha de volver, Jerusalén ha de ser reedificada, junto con el templo… Se precisará algún tiempo para reedificar las murallas de la ciudad, el templo… y todo esto debe hacerse antes que el Hijo del Hombre aparezca»
(Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 347; Historia Documentada de la Iglesia 5:336-337 [6 de Abril de 1843).
Teniendo en cuenta que Smith afirmó (más bien prometió) que su personaje mesiánico favorito vendría antes de su muerte, esta profecía es otra más que deja constancia de como una persona puede fallar si intenta hacer predicciones de cara a un futuro cercano, y más a uno lejano:tres siglos después, aun no ha aparecido ese personaje y el templo de Jerusalem no ha sido reconstruido. (véase la imagen, actual – 3 siglos después de que Smith lo afirmara- donde sigue quedando únicamente un muro)
Teniendo además en cuenta los conflictos religiosos en esa zona por hacerse con ese territorio, pasarán aun siglos hasta que algún gobierno consiga un mínimo de estabilidad como para poder si quiera proyectar restaurar dicho templo. Y esto no es una profecía (las profecías no existen), sino una deducción.
Todos los que verían… no vieron
Orson Hyde, David Patten, Luke S. Johnson (orden en las imágenes), entre otros, según las profecías de Smith, estarían vivos para ver la segunda venida de Cristo.
Al igual que Smith, todos ellos murieron sin poder ver esa supuesta venida:
David Pattern el 25 de Octubre 1838.
Luke S. Johnson el 9 de Diciembre de 1861
Orson Hyde el 28 de Noviembre de 1878.
Dios, por lo visto, no le “reveló” que estos fallecería entre 53 y 13 años antes de esa Segunda Venida.
La profecía (más bien promesa) de Isaías 11, cumplida en breve
Smith añade una visión que tiene en la que se afirma que en reiteradas ocasiones que “he aquí, viene el día” y afirmando, en tiempo presente que “arderá como un horno, y todos los soberbios, sí, todos los que obran inicuamente, arderán como rastrojo; porque los que vienen los quemarán, dice el Señor de los Ejércitos, de modo que no les dejará ni raíz ni rama.” A esto le añade la cita de Isaías “diciendo que estaba por cumplirse; y también los versículos veintidós y veintitrés del tercer capítulo de los Hechos, tal como se hallan en nuestro Nuevo Testamento. Smith afirmó que en esa visión Yahvé le “Declaró que ese profeta era Cristo, pero que aún no había llegado el día en que “toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo”, sino que pronto llegaría.”
Citó, además, desde el versículo veintiocho hasta el último, del segundo capítulo de Joel. También indicó que todavía no se cumplía, pero que se realizaría en breve; y declaró, además, que pronto entraría la plenitud de los gentiles. Citó muchos otros pasajes de las Escrituras y expuso muchas explicaciones que no pueden mencionarse aquí.
(La Perla de Gran precio, Joseph Smith historias 36-41)
Esto lo afirmó en el siglo XIX. Ni cumplió esa venida de Cristo, ni se cumplió esta “profecía.” La “paz” y el “conocimientos” prometidos, por supuesto, jamás fueron propiciados por un religioso, y menos por Smith.
Cataclismos gratuitos por doquier
Según los SUD, esta “revelación” fue “dada por medio de José Smith el Profeta en Hiram, Ohio, el 3 de noviembre de 1831 (History of the Church , 1:229–234).” En ella Smith manda a los santos prepararse para la Segunda Venida e ir a “la tierra de Sion” (Condado de Jackson Misuri – véase DyC 45 :66-67) porque “el momento [de dar la noticia] ha llegado” y los élderes (sacerdotes mormones), según el texto, deben ir a pregonar por toda la tierra para convertir a la gente en mormones porque, aunque “no se sabe el día y la hora”, tal y como se repite en reiteradas ocasiones “la hora de su venida está cerca”.
A esta venida, el regreso de Cristo en 1891, además le acompañaban una serie de eventos. Los típicos que toda religión mesiánica que se precie debe tener:
Porque he aquí, se pondrá de pie sobre el monte de los Olivos y sobre el potente océano, sí, el gran abismo, y sobre las islas del mar y sobre la tierra de Sión. Y alzará su voz desde Sión, y hablará desde Jerusalén, y se oirá su voz entre todo pueblo.Y será una voz como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos que derribarán los montes; y no se hallarán los valles. Mandará al mar profundo, y será arrojado hacia los países del norte, y las islas serán una sola tierra; y la tierra de Jerusalén y la de Sión volverán a su propio lugar, y la tierra será como en los días antes de ser dividida. Y el Señor, sí, el Salvador, estará en medio de su pueblo yreinará sobre toda carne. Y los que estén en los países del norte serán recordados ante el Señor, y sus profetas oirán su voz, y no se contendrán por más tiempo; y herirán las peñas, y el hielo fluirá ante su presencia. Y se levantará una calzada en medio del gran mar. Sus enemigos llegarán a serles por presa, y en los yermos desolados brotarán pozos de aguas vivas; y la tierra reseca no volverá a tener sed.
(Doctrinas y Convenios 133:20-29)
Que decir tiene que, ni ocurrió eso en 1891, ni tiene el menor sentido y coherencia tal y como se narra. Cataclismos del cine de ficción han sido más coherentes desde una perspectiva científica y narrativa. (marcando ciertos límites, por supuesto)
También afirmó, gracias a otra de sus visiones el 25 de Diciembre de 1832 ( History of the Church , 1:301–302) que en la rebelión de Carolina del Sur, la guerra entre los estados: el Sur llamará a Gran Bretaña para pedir ayuda y, como resultado, la guerra se derramará sobre todas las naciones; los esclavos se sublevarán; los habitantes de la tierra se lamentarán; habrá hambre, plagas, terremotos, truenos, relámpagos, y esto dará como resultado el fin total de todas las naciones.
(Doctrinas y Convenios 87)
Esta profecía es la más frecuentemente citada por los mormones para probar el poder profético de José Smith. Sin embargo, estos omiten o no son conscientes de la situación política en Estados Unidos en la época que se hizo.
En noviembre de 1832 Carolina del Sur había declarado su poder para “anular” cualquier acto federal, y el Presidente Jackson estaba preparado para ir a la guerra y así hacer cumplir la autoridad federal. La mayoría de la gente esperaba la guerra. De manera que la “profecía” no hacía más que reflejar la opinión común.
Aun cuando el Sur finalmente se sublevó, en 1861, aunque Gran Bretaña vino en su ayuda, otros elementos de la profecía no se cumplieron: los esclavos no se rebelaron, la guerra no se derramó sobre todas la naciones, no hubo hambruna mundial, plagas, terremotos, etc. y el resultado, por supuesto, no fue el “fin de todas las naciones.”
Morris, PJS, mantiene que en la Primera Guerra Mundial, las hambrunas asociadas y la influenza epidémica de 1918, cumplen esta profecía. Pero estas no fueron el resultado de la Guerra Civil Americana. (véase Chron JS, Dic 1832) Tampoco afirma Morris que hubiera terremotos debidos a ella.
Nueva York completamente destruida
“No obstante, vaya el obispo a la ciudad de Nueva York, y a las de Albany y de Boston, y amoneste a la gente de esas ciudades, con el son del evangelio, en voz alta, de la desolación y destrucción completa que les espera si rechazan estas cosas.Porque si rechazan estas cosas, se acerca la hora de su juicio, y su casa les será dejada desierta.”
(Doctrinas y Convenios 84:114-115)
Newell K. Whitney y José Smith fueron a Nueva York, Albany y Boston y predicaron all sin mucho éxito, pues estas ciudades no aceptaron el evangelio mormón. Han pasado más de 180 años y ni fueron destruidas entonces, ni han sido destruidas todavía
Las estrellas caerán, entre otras cosas
El 27 de Diciembre de 1832, como era de esperar, Smith realizó otra “profecía” (History of the Church , 1:302–312) . Afirmó que la tierra temblará y se tambaleará, el Sol no dará luz, la Luna será bañada en sangre, las estrellas “se irritarán extremadamente” y caerán, todo “de aquí a poco tiempo.”:
“Porque de aquí a poco tiempo, la tierra temblará y se tambaleará como un borracho; y el sol esconderá su faz y se negará a dar luz; y la luna será bañada en sangre; y las estrellas se irritarán extremadamente, y se lanzarán hacia abajo como el higo que cae de la higuera.”
Han pasado más de 3 siglos y esta profecía no se ha cumplido. Es dudoso que, en cualquier sentido, las estrellas puedan caer (esta es una paráfrasis de Isaías 13:10, como también un re-fraseo de Mateo 24:29 y Marcos 13:25), como también lo son el resto de afirmaciones absurdas que se dan en ella: la tierra “tambaleando”, una luna “bañada en sangre” o el Sol escondiéndose y “negándose a dar luz”.
Un creyente mormón podría alegar que estas partes son metafóricas, pero teniendo en cuenta que para Smith, en la luna habitaban personas, el sentido metafórico no cubre la coherencia de dichas afirmaciones.
Los habitantes de la Luna
Según Smith, los habitantes de la Luna eran de estatura uniforme (alrededor de 6 pies de altura) y vivían cerca de 1000 años.
(Journal of Oliver B. Huntington, Vol. 3, pag. 166 de la copia en maquinilla que se encuentra en «Utah State Historical Society» [«Sociedad Histórica del Estado de Utah»] y The Young Woman’s Journal [«El Periódico de la Mujer Joven»] pub. por «Young Ladies’ Mutual Improvement Associations of Zion» [«Asociaciones de Zion Para El Mejoramiento Mutuo De Las Mujeres Jóvenes»] en 1892, Vol. 3, pags. 263, 264.)
¿Quién es Olivier Granger?
Predicando sobre Oliver Granger dijo:
«… su nombre será guardado en sagrada memoria de generación en generación, para siempre, ha dicho el Señor»
(Doc. & Cov. 117:12.).
A pesar de esto, la mayoría de mormones ni saben quien es, ni han oído hablar quien es.
El defensor de esta profecía, creyente y apologista mormón por supuesto, excusa este hecho alegando que este si se recuerda ya que este está incluido en Doctrina y Convenios. , lo que ese apologista entiende por “memoria sagrada” (Stephen R. Gibson, “¿Se ha olvidado el nombre de Oliver Granger?”). Este no entiende que eso es un argumento circular.
El mismo argumento que yo puedo usar alegando que todos los españoles recordarán a una persona: “el nombre de Pablito Castañuelas será guardado en sagrada memoria de generación, en generación, ha dicho Monesvol.“ Y cuando, después de unas décadas, nadie recuerda o sabe quien es Pablito, exceptuando un grupo muy reducido o quienes han oído hablar de él gracias a mis propias citas y mis críticos, un fan mío alega que este se recuerda porque lo he escrito aquí.
Para quienes todavía no lo sepan, de parte de un crítico manteniendo esta “profecía”, a de Smithm activa: recordarles que Olivier Granger fue uno de los lideres del movimiento SUD más temprano, sherif del Condado de Ontario (NY) y un antiguo creyente de la Iglesia Metodista que se convirtió al mormonismo. Gracias a que este, cuando era joven, fue asignado para una misión por el propio Smith en una reunión celebrada en Kirtland (Ohio, 1933): resolver los asuntos financieros de allí. Y a otras misiones a lo largo de eso años, Granger fue, en 1936, ordenado sumo sacerdote y miembro del sumo consejo de Kirland el año siguiente.
La frase de Smith, más que una profecía, refleja una promesa, un tributo o halago del propio Smith hacia Granger.
Misiones ¿post mortem?
El 17 de Abril de 1838 Smith profetizó que David W. Patten, uno de los “apóstoles” mormones, llevaría a cabo una misión para él durante la siguiente primavera (1939) acompañado del resto de apóstoles (12 en total) en “las grandes aguas”:
“De cierto, así dice el Señor, conviene que mi siervo David W. Patten arregle todos sus negocios cuanto antes, y liquide sus mercancías, para que cumpla una misión para mí la primavera entrante, acompañado de otros, sí, doce, incluyéndose él, para testificar de mi nombre y llevar alegres nuevas a todo el mundo. Porque de cierto, así dice el Señor, por cuanto hay entre vosotros algunos que niegan mi nombre, se instalará a otros enlugar de ellos y recibirán su obispado. Amén.”
(Doc.& Co. 114:1, 118:4 ). Vea «History of the Church» [«Historia de la Iglesia»], Vol. 3, p. 171, 10-25-38.
Patten murió en octubre de 1838 al defender el territorio Mormón, en lo que denominaron como la Guerra de Mormón en Missouri. Algunos mormones tratan de justificar esto declarando que Patten fue en cierta forma alguien indigno. Sin embargo, el propio Smith declaró que Patten murió como “un hombre muy digno”
(History of the Church (Historia de la Iglesia), vol. 3, p. 171).
La tierra prometida de los mormones
A las anteriores promesas podemos añadir las típicas que toda religión “revelada” debe tener como base sobre tierras prometidas para sus fieles.
Según Smith, el templo en Independence (Missouri) sería construido durante esa “generación”. Que Sion se establecería en “Independence” (Misoury) y que no sería “cambiado su lugar” de allí.
(D&C 57:1-3, 84:3-5, 97:19-20 y 101:16-20 ).
Los SUD fueron expulsados del condado de Jackson en 1834, la tierra a la que hace referencia, y a la que Smith pretendía cambiar de nombre. Tierra en la que, ni se construyó ninguna Sion y que sigue sin pertenecer a los mormones, después de 3 siglos. De hecho tuvieron que cambiar su queridísima “Sion” a Salt Lake City (Utah)
Los apologistas mormones ponen como excusa lo que mejor saben hacer, darle giros semánticos a la frase descontextualizándola por completo para que la afirmación de Smith no sea esa sino otra y esta “profecía” aun pueda estar vigente “por los siglos de los siglos”.
La excusa de rigor es: que si el texto bíblico Jesús habla de que volvería durante la generación de sus seguidores y no lo hizo. La palabra “generación” puede adquirir un significado muy amplio. A fin de cuentas, si a ese personaje se le consiente esto ¿por qué no a Smith?
Joseph Smith Jr. recibe otra visita celestial que le ordena, una vez expulsados de Independence, crear un ejército de personas que “rediman” a Sión a través del “poder” físico.
La operación falla por completo cuando el ejército es invadido por una plaga antes de que lleguen a Independence, Missouri
(D&C 103; History of the Church (Historia de la Iglesia) 1. , vol. 2, pags. 114-116).
Smith vuelve, por supuesto, a la carga en 1938 con otra profecía: construir un templo en Far West (Missouri).
Se le ordena a los mormones no cesar en el trabajo del templo hasta que esté completo y tal y como su dios lo indica:
“Sea para mí la ciudad de Far West una tierra santa y consagrada; y se llamará santísima, porque es santa la tierra sobre la cual os halláis.Por tanto, os mando edificarme una casa para el recogimiento de mis santos, a fin de que me adoren.”
(D&C 115:1, 7-8, 10, 12).
Estos, de nuevo, fueron expulsados y de ese templo solo quedaron las piedras angulares.
El triunfo de los mormones
El 20 de Marzo de 1839, Smith, estando en la cárcel de Liberty (Missouri) predijo que triunfaría sobre todos sus enemigos:
Será vengado de sus enemigos por la espada (v. 5) (esto está expresado como una oración, supuestamente Dios había prometido a Joseph Smith que sus oraciones serían contestadas; solo necesitaba pedir. D&C 29:6)
Sus amigos no lo acusarán de transgresiones (v. 10)
Quienes lo acusan de transgresión verán su esperanza desecha. (v. 11)
Dios “mudará los tiempos y las estaciones.” (v. 12)
Los enemigos de José Smith serán sorprendidos” en su propia astucia.” (v. 12)
“de aquí a pocos años… [sus enemigos] y su posteridad serán arrasados de debajo de los cielos, dice Dios, que no quedará ni uno de ellos para estar junto al muro.” (v. 15)7
El conocimiento será derramado desde los cielos sobre las cabezas de los mormones.
(Doctrinas y Convenios 121)
Pero ninguna de sus profecías se cumplieron y estos, además, fueron expulsados 8 años más tarde:
Los enemigos de Joseph Smith no fueron destruidos “por la espada;” más bien, los mormones fueron exitosamente expulsados de Missouri.
Sus amigos sí lo acusaron de transgresiones en pocos años, y esas acusaciones (en The Nauvoo Expositor) resultaron en su arresto y destrucción, tal y como él como deseaba a sus enemigos.
Dios no “cambió los tiempos y las estaciones” sea lo que sea eso.
En general, los enemigos de los mormones consiguieron su meta de expulsar a los mormones y “destruir” a Joseph Smith.(este murió a balazos)
Su posteridad, la de sus enemigos, además no fue destruida, sino que sobrevivió. Por lo menos, no hay registro de que los anti-mormones de Missouri fueran arrasados.
Y por último ¿qué “conocimiento” se ha “derramado desde los cielos” sobre los mormones desde 1839? (esta, para quien no lo sepa todavía, es gente que piensa que existe ropa mágica que les protege de todo)
¿Quienes se confundirían?
A las anteriores profecías relativas sobre él, hay que añadirle además su afirmación de que sus enemigos, los enemigos de Joseph Smith, serán confundidos cuando intenten destruirlo.
Smith murió de un disparo en la cárcel de Carthage (Illinois) el 27 de junio de 1844.
La Casa de Nauvoo, la casa de nadie
Smith afirmó el 11 de Enero de 1841 haber recibido otra de sus “visiones” (revelaciones, profecías, o como quieran llamarlas esos crédulos que son sus seguidores): la construcción de una casa en Illinois, la Casa de Nauvoo. Luegar que, según el seria “un lugar de descanso para el viajante cansado”. Lugar que, según Smith, le fue detallado por su dios y en el que pertenecería su familia para siempre.
La casa empezó a construirse un año antes y cuyo objetivo era convertirse en una pensión, acabo siendo la residencia de la propia familia Smith (Mansión Riverside).
La casa, por supuesto, además de no ser ese “lugar de descanso” y de no llamarse Casa de Nauvoo (esto se quedo solo como nombre para una asociación creada por George Miller, Lyman Wight, John Snider y Peter Haws, supervisores del proyecto de construcción), jamás fue terminada.
A esto cabria añadir que, según Smith, dios también le dijo sobre la casa:
“Por consiguiente, haya lugar en esa casa para mi siervo José y para su posteridad después de él, de generación en generación, para siempre jamás, dice el Señor.”
Joseph y su hermano Hyrum Smith murieron en 1844 y su esposa, Emma Smith, vivió allí hasta su muerte (1871). La familia Smith perdió la propiedad de la casa hasta que en 1909 la iglesia SUD compro dicha propiedad (Doctrina y Convenios 124:56-83; Enciclopedia del Mormonismo – New York: Macmillan, 1992 «Nauvoo House.»).