Gracia irresistible

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Gracia irresistible

Hechos 10:34
Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas
 
Mateo 22:14
Porque muchos son llamados, pero pocos son escogidos
 
2 Pedro 3:9
El Señor no se tarda en cumplir su promesa, según algunos entienden la tardanza, sino que es paciente para con vosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento.
 
1 Timoteo 2:4
El cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al pleno conocimiento de la verdad.

La gracia de Dios se manifestó en Génesis 3:15 para TODA la humanidad, de modo que él elaboró en cada quien un proceso para su salvación, primero escribiendo su ley para ser salvo en nuestra consciencia antes de que Jesús llegara, en específico para los gentiles y para los hebreos la ley de Moisés y también la de sus consciencias, con la resurrección de Cristo ahora entra en vigencia la ley de Cristo la cual confirma nuestras consciencias.

Romanos 2:12

«Todos los que han pecado sin conocer la Ley también perecerán sin la Ley; y todos los que han pecado conociendo la Ley por la Ley serán juzgados. Porque Dios no considera justos a los que oyen la Ley, sino a los que la cumplen. De hecho, cuando los no judíos (Gentiles), que no tienen la Ley, cumplen por naturaleza lo que la Ley exige, ellos son Ley para sí mismos, aunque no tengan la Ley. Estos muestran que llevan escrito en el corazón lo que la Ley exige, como lo atestigua su conciencia, pues sus propios pensamientos algunas veces los acusan y otras veces los excusan. Así sucederá el día en que, por medio de Jesucristo, Dios juzgará los secretos de toda persona, como lo declara mi evangelio»

De modo que nuestra consciencia será quien nos salve o condene en caso de no tener ley porque Dios es justo y no arbitrario, pero ciertamente quienes conscientemente por el conocimiento la ley de Cristo, lo quebrantan, será peor para ellos e irán al mismo lugar que quienes negaron su consciencia.

Si una persona viviera y naciera solo en una isla, podrá ser salva si siguió su consciencia.

Por tanto Dios de alguna manera actúa en todos con ciertas influencias para que hagamos lo bueno y podamos llegar al conocimiento de la verdad, pero no todos querrán aceptarlo no porque hayan resistido a la voluntad divina, si no porque simplemente no quisieron.

Es aquí cuando entra el asunto de los elegidos que consiste en aquellas personas que estaban condenadas con toda seguridad pero que fueron llamados por Dios por un llamamiento más intenso a la cual se puede corresponder o negar, de corresponder, si no se persevera, se puede perder la gracia.

Hechos 7:51

«¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros»

Y sus misericordias sobre todas sus obras» Salmo 145:9

ROMANOS 2:6

«Porque Dios pagará a cada uno según lo que merezcan sus obras. Él dará vida eterna a los que, perseverando en las buenas obras, buscan gloria, honor e inmortalidad. Pero los que por egoísmo rechazan la verdad para aferrarse a la maldad recibirán ira y enojo de Dios»

Lo que Dios dice claramente es que cada quien pagará por sus acciones, por haber aceptado o rechazado la verdad, el bueno fue salvo por fe, porque creyó y otros por gracia antes un llamamiento especia de Dios si es que la persona lo aceptó y perseveró, mientras que los malos por haber negado la fe, la gracia, perdido la gracia y negado sus consciencias, no siendo obligados a ser malos si no que decidieron serlos.

 

La gracia irresistible enseña que ninguna persona naturalmente quiere creer en Cristo, pero cuando Dios extiende su gracia especial al elegido en la regeneración, no pueden resistir el deseo de ir a Cristo, lo cual de alguna manera toma su libre albedrío y lo fuerza a aceptar la verdad, aunque inclinarlo hacia hacerlo es lo más apropiado decir, pero si esto fuera cierto la regla sería que todos no se podrían resistir, sin acepciones, por lo cual si la gran mayoría de creyentes lo fuera de este modo, que amor sería ese donde la fe de la persona no tuvo influencia en su salvación, si no que Dios puso la fe en ellos, no ellos a si mismos.
 
Sproul escribe acerca de la lógica de esta doctrina:
Sproul: El hombre natural no quiere a Cristo. Solamente querrá a Cristo si Dios planta un deseo por Cristo en su corazón. Una vez que está plantado el deseo, los que vienen a Cristo no vienen pataleando y gritando contra sus voluntades. Vienen porque quieren venir. Ahora desean a Jesús. Se lanzan al Salvador. El significado de la gracia irresistible es que el renacimiento vivifica a alguien a la vida espiritual de tal manera que ahora se ve a Jesús en su belleza irresistible.[2]
 
La doctrina de la gracia irresistible está construida sobre la doctrina equivocada que el nacimiento espiritual pasa antes de la decisión de creer en Cristo.
 
Según esta doctrina, es imposible resistir el Espíritu Santo y Dios nunca falla en traer salvación a aquellos pecadores que son elegidos.
 
Dios así vence la voluntad del individuo para forzarle creer en Cristo y ser salvo.
 
Si fuera la verdad esta doctrina, el cielo sería lleno de personas obligadas estar allá.
Para poder mostrar el error de esta doctrina, solo es necesario hacer una sola pregunta
 
¿Puede el hombre resistir la gracia de Dios?
¿Es posible resistir la gracia de Dios cuando Él llama a los pecadores al arrepentimiento?
La Biblia enseña que los hombres sí pueden resistir al Espíritu Santo y su llamamiento.
Tenemos el libre albedrío de no hacer la voluntad de Dios.
Consideramos los siguientes versículos:
La Biblia es clara cuando menciona que el hombre sí puede resistir a Dios, Dios no fuerza a las personas ser salvas ni responder a su llamamiento.
Todos tienen que escoger la salvación por su propio libre albedrío.
La doctrina de la gracia irresistible está construida encima de la creencia que la voluntad de Dios siempre es hecha, pues no es su voluntad que los malos se pierdan, en el que intenta salvarlos pero ellos decidieron no serlos.
 
Dios quiere que todos sean salvos (2 Pedro 3:9) pero no todos serán salvos (Mateo 7:13).
 
  • Porque si os volviereis a Jehová, vuestros hermanos y vuestros hijos hallarán misericordia delante de los que los tienen cautivos, y volverán a esta tierra: porque Jehová vuestro Dios es clemente y misericordioso, y no apartará de vosotros su rostro, si vosotros os volviereis a él. 2 Crónicas 30:9
  • Pero tú eres Dios que perdonas, clemente y piadoso, tardo para la ira, y grande en misericordia, porque no los abandonaste. Nehemías 9:17,31
  • Mas tú, Señor, Dios misericordioso y clemente, lento para la ira, y grande en misericordia y verdad Salmos 86:15
  • Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo. Joel 2:13
  • Porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal. Jonás 4:2
  • Le amamos porque él nos amó primero (Incluye a los que se condenan a si mismos) 1 Juan 4:19
 
El Espíritu Santo atrae a todos a la verdad (Juan 12:32, Juan 16:8, Juan 1:9) pero no todos responderán a su llamamiento.
El Espíritu Santo dice en Apocalipsis 22:17:
Esta invitación es para todos los hombres, pero no todos los hombres la aceptan.
No hay duda que sí es posible resistir el llamamiento del Espíritu Santo y por esto la doctrina de la gracia irresistible es una doctrina falsa.
 
La naturaleza de un regalo
La Biblia nos enseña que la salvación es un regalo (Efesios 2:8, Romanos 6:23). ‘
Un regalo por naturaleza tiene que ser recibido voluntariamente o no es un regalo.
 
 
Si Dios tiene que forzar y obligar a los elegidos ser salvos, la pregunta entonces es ¿por qué Dios no fuerza y obliga a todos los hombres ser salvos?
Los calvinistas responden y dicen que Dios recibe gloria por solamente obligar a unos pocos.
Este no tiene nada de sentido, y los calvinistas nunca explican como es que Dios recibe gloria por condenar a tantos y obligar a otros.
 
Aun así, predican esta locura desde sus púlpitos semana tras semana.
 
Si quitamos el libre albedrío y la responsabilidad personal de creer en Cristo, Dios convierte a un ser malvado que recibe placer en condenar a billones cuando no tienen que ser condenados.
 
Si creemos en el libre albedrío, la condenación de los perdidos tiene sentido porque la salvación tiene que ser escogida por cada persona voluntariamente.
 
La razón que Dios permite a los perdidos ir al infierno es porque es su decisión. Ellos no aceptan su oferta de la salvación y así escogen la condenación.
 
El dios del calvinismo es un monstro cruel que fácilmente puede salvar a los perdidos, pero no lo hace pues no los ha elegido.
Este no es el Dios de la Biblia, que invita a todos a ser salvos y es cierto que aunque muchos fueron perdidos, en ciertos casos le concede su gracia para salvar lo que estaba perdido pero si esta fuera la regla, no sería gracia si no obligación.
Tristemente hay muchos perdidos que han rechazado el evangelio por escuchar del dios del calvinismo y no del Dios verdadero de la Biblia.
 
¿Por qué predicar el evangelio?
Si la gracia fuera realmente irresistible, y Dios nunca falla en llevar a los elegidos a la salvación, entonces tenemos que preguntar ¿cual sería el propósito de predicar el evangelio?
Los autores calvinistas nos aseguran que el cristiano predica el evangelio para agradar y obedecer a Cristo, no para afectar el destino eterno de los perdidos.
 
Pero ¿por qué hemos sido mandados ir y predicar el evangelio si no afecta los destinos eternos de los perdidos?
 
La Biblia enseña que el evangelio predicado o no sí afecta la salvación de los perdidos.
El calvinismo así enseña que Cristo ha enviado a millones de misioneros que han abandonado sus hogares, familias y tierras para sufrir en el campo misionero y muchas veces aun perder sus vidas.
 
¿Por que Cristo ha mandado esto si no fuera por el propósito de rescatar a las almas perdidas?
Seguro que los calvinistas clamarían misterio a esta pregunta.
 
La Biblia dice que el propósito de predicar el evangelio es ganar a los perdidos a Cristo. Consideramos a los siguientes versículos que enseñan esto claramente:
La doctrina de la gracia irresistible es en realidad un gran engaño de Satanás para ralentizar la evangelización, porque si de todos modos son salvos por un llamado irresistible, no hace falta intervenir en ese proceso.
 
El resultado de esta doctrina es que muchos cristianos no piensan que tengan una responsabilidad evangelizar.
 
Sí hay calvinistas que evangelizan, pero lo hacen a pesar de su doctrina, no por causa de su doctrina.
 
Conozco personalmente a iglesias que una vez predicaron el evangelio, pero cayeron en la falsa doctrina del calvinismo y ya no lo hacen. La gracia irresistible es una falsa doctrina, Dios no va a obligarle ir a Cristo.
 
Sproul escribe acerca de este punto:
Sproul: Los que se vuelven “inconversos” nunca fueron convertidos en un principio.[4]
Mire la contradicción aquí.
Sproul y todos los otros calvinistas hablan de personas que empezaron a buscar a Dios, pero volvieron atrás, así mostrando que nunca eran elegidos.
Pero ellos han estado proclamando que es imposible que el no elegido busca a Dios.
No tiene sentido lo que dicen.
 
El fundamento incorrecto
La razón que los calvinistas luchan tanto con la seguridad de la salvación es porque su fundamento no es correcto.
 
El calvinista piensa que fue forzado creer en Dios por la gracia irresistible.
Por esto, él base su seguridad de la salvación en la creencia que él es uno de los elegidos.
Pero hay un gran problema, la Biblia no explica como saber si es uno de los elegidos o no.
 
Los calvinistas creen que una persona puede estar decepcionado a pensar que ha creído en Cristo cuando no lo ha hecho de verdad porque no es un elegido.
 
Puede ser que la persona condenada y no elegida esté equivocada en pensar que ha creído.
Aun peor es que el calvinismo enseña que la obediencia a Dios es como uno muestra que es un elegido.
 
Esta no es evidencia cierta, porque ellos reconocen que los no elegidos también pueden servir a Dios y todavía estar condenados.
 
Para el calvinista, las buenas obras son la única evidencia de su salvación.
La verdad es que nadie tiene obras perfectas, y por esto siempre hay duda acerca de que si uno es elegido o no.
 
En este punto, el calvinismo se transforma a otra doctrina de religión falsa que enseña que nunca puede saber con certeza que uno es salvo.
 
El calvinismo se convierte a nada más que otra religión mundana que enseña que tiene que hacer buenas obras para probar que es uno de los elegidos.
 
 
 
El Fundamento Correcto
La Biblia dice que la salvación es recibida cuando uno decide arrepentirse y creer en Cristo.
La certeza de la salvación viene por confiar que Cristo es fiel en hacer lo que dijo que hará.’
Por esto Pablo dijo en 2 Timoteo 1:12:
La certeza de la salvación no depende en mi fidelidad sino en la fidelidad de Cristo.
La salvación no es por obras, es por fe solamente.
Podemos tener certeza de la salvación porque hemos confiado en Cristo.
 
Si una persona está basando su salvación en la pregunta si es elegido o no, nunca tendrá seguridad.
Pero si la misma persona pone su confianza en Él que prometió dar la salvación a todo aquel que la pide, él estará encima de un fundamento sólido.
 
Cuando yo fui salvo, yo escuché la promesa del Señor en Romanos 10:13:
Este versículo es una promesa.
 
Yo hice lo que el Señor pidió (invocar su nombre por fe) y Él prometió salvarme.
Yo creo en su promesa.
Este es la base de mi salvación, la confianza que Jesús hará lo que prometió.
 
 
¿Puede un creyente verdadero apartarse de Dios?
Aunque es la verdad que hay muchos que dicen que son salvos, pero no realmente son, también es la verdad que un cristiano verdadero puede apartarse y ser un cristiano carnal. 1 Corintios 10:12 dice:
 
¿Si es imposible para el salvo caer, por qué dice que debemos tener cuidado no caer?
El apóstol Pedro también advirtió del peligro de caerse y apartarse de Dios. 2 Pedro 3:17 dice:
Es posible que el cristiano verdadero sea desviado con el error de los inicuos y caer de su propia firmeza.
 
Desafortunadamente hay muchos cristianos carnales que no están siendo fieles a los mandamientos de la Biblia.
 
Para observar sus vidas, hay poca diferencia entre ellos y el mundo.
Así estaban los cristianos en Corinto. Pablo dijo en 1 Corintios 3:3:
 
¿Que pasa al cristiano que es desviado por el pecado y cae de su firmeza?
La Biblia tiene la respuesta.
Primero, el cristiano apartado será castigado por Dios.
Un ejemplo de esto es el hermano que estaba cometiendo la fornicación en la iglesia de Corinto.
Pablo dijo que esta persona sufrirá consecuencias y castigo por su pecado.
1 Corintios 5:5 dice:
Leemos en la segunda carta a los Corintios que este cristiano eventualmente se arrepintióy volvió a los caminos del Señor.
 
Siempre y cuando esta persona se haya arrepentido.
 
La seguridad viene por creer la promesa de Cristo siempre y cuando se perseveré en cumplir sus mandamientos.
 

Descripción típica de «Gracia Irresistible»
Aunque el llamado general externo de los disipadores puede ser, y a menudo lo es, rechazado, el llamado interno especial del Espíritu siempre resulta en la conversión de aquellos a quienes se dirige. Este llamado especial no se dirige a todos los pecadores, sino solo a los elegidos.

El Espíritu no depende en absoluto de su ayuda o cooperación para el éxito en su obra de llevarlos a Cristo. Es por esta razón que los calvinistas hablan del llamado del Espíritu y de la gracia de Dios para salvar a los pecadores como «eficaz», «invencible» o «irresistible».

Porque la gracia que el Espíritu Santo extiende a los elegidos no puede ser frustrada ni rechazada; siempre los lleva a la verdadera fe en Cristo. (David N. Steele, Curtis C. Thomas, Los cinco puntos del calvinismo, definidos, defendidos y documentados: Presbyterian and Reformed Publishing Co., 1975, pág. 49)

 
  • Por mucho que una vaca intente volar sola, no puede sin mucha ayuda externa. De la misma manera, los no salvos, según los calvinistas, no pueden creer en Cristo por mucho que lo intenten sin la ayuda del Espíritu Santo. Dios, dicen, tiene una «lista maestra de salvos-perdidos» compilada antes de la creación. Dios no solo conocía tu nombre antes de la creación, sino también si estabas «predestinado» a perderte o a ser salvo. Si tu nombre está en la «lista de perdidos», no hay nada que puedas hacer para ir al cielo. Dios te predestinó al infierno. Pero si estabas en la «lista de salvos», no puedes ser salvo hasta que el Espíritu Santo «recablee» tu cerebro, lo que te permitirá creer. Hasta que el Espíritu Santo no realice esta obra directamente en ti, eres simplemente una «vaca con grandes esperanzas».
  • La «gracia irresistible» se refiere a la acción del Espíritu Santo para salvarte, dándote la capacidad de creer en Cristo. A menos que el Espíritu Santo «reconfigure» tu mente, no puedes creer en Él. Es «irresistible» porque el pecador no puede resistir, sino que es un títere que actúa según la voluntad de su amo, sin libre albedrío. Es «gracia» porque Dios lo ha elegido a él y no a otros para ser salvo. Una vez que eres salvo, no hay pecado que puedas cometer que te lleve a la perdición. (Perseverancia de los santos o Una vez salvo, siempre salvo)
Trágicamente, la tergiversación del carácter de Dios que hace el calvinismo ha llevado a muchos a alejarse de Dios como si fuese un monstruo. ¿Es de extrañarnos que en los países donde la tradición reformada/calvinista se impuso, hoy florezca el ateísmo y el liberalismo teológico? ¿Nos extraña que en tales naciones hoy nadie quiera saber nada de Dios y rechace la Biblia? Al parecer, el Dios del calvinismo ha creado a todos los hombres como incapaces de elegir buscarlo y creer en el Evangelio. La única esperanza está en Dios mismo, soberanamente regenerando al pecador (sin que este lo desee o lo pida), pero sólo lo hace para un selecto número limitado y condena al resto para demostrar su soberanía y justicia.

El amor de Dios que fluye a través de los creyentes tiene un efecto práctico: » Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? (1 Juan 3:17). Se nos manda a amar a nuestros enemigos y hacer el bien a todos, incluso a aquellos que nos odian (Mateo 5:44; Lucas 6:35, etc…) Es curioso como el amor de Dios morando en nosotros, indefectiblemente suple las necesidades de los demás a través de nosotros — pero Dios mismo ve miles de millones en la mayor necesidad y se niega a ayudarlos — de hecho, condena a los que él podría salvar. ¡Seguramente este no es el Dios representado en la Biblia!

Un Dios muy sufrido

Como hemos visto, la soberanía en el Calvinismo, es que Dios está detrás de cada emoción y acto de cada persona, causando cada pecado y cada impulso de «amor». Supuestamente el corazón del hombre es «hecho dispuesto» para amar a Dios. Pero el ser «hecho dispuesto» es un oxímoron (contrasentido). Uno puede ser persuadido o convencido pero no dispuesto, ya que la voluntad debe estar dispuesta  por sí misma.

Otra vez estamos obligados a preguntar, “¿qué amor es éste?” Si se puede decir que el Dios de Calvino puede  amar de alguna manera, es con un amor que supuestamente se puede imponer a cualquiera y también la respuesta del hombre seria por esa misma imposición. Pero ésta no es la naturaleza del amor de Dios.

Por el contrario, en el amor infinito del Dios de la Biblia, la gracia y la misericordia se demostró poderosamente en su trato con Israel. Y brillo aún más el verdadero amor, por el rechazo y el odio contra Él, por un Israel desobediente. A pesar de ser calvinista, D. A. Carson expresa claramente la contradicción del calvinismo:

La profecía completa de Oseas es una representación sorprendente del amor de Dios. Dios Todopoderoso se asemeja a un marido traicionado y engañado. Pero la intensidad de la pasión de Dios por la nación del Pacto llega a su apogeo en Oseas 11. «Cuando Israel era muchacho” Dios declara, “yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo,”(11:1)…» Pero entre más amaba Dios a Israel, más se alejaban. Dios fue el que se preocupaba por ellos… el que “Con cuerdas humanas los atraje, con cuerdas de amor” (11:4). Sin embargo, ellos… “Sacrificaban a Baal y amaban la idolatría.” Así que Dios promete juicio. Volverán a «Egipto» y Asiria, es decir, a la cautividad y la esclavitud, «porque se niegan a arrepentirse» (11:5). Sus ciudades serán destruidas (11:6)… Esto da a entender como si se ha pronunciado una sentencia implacable. Pero después es como si Dios no puede tolerar la idea. En una agonía de intensidad emocional, Dios se compunje…

¿Cómo podré abandonarte, oh Efraín? ¿Te entregaré yo, Israel? ¿Cómo podré yo hacerte como Adma, o ponerte como a Zeboim? Mi corazón se conmueve dentro de mí, se inflama toda mi compasión. No ejecutaré el ardor de mi ira, ni volveré para destruir a Efraín; porque Dios soy, y no hombre, el Santo en medio de ti; y no entraré en la ciudad.  (11:8, 9)

¿Cómo podré abandonarte, oh Efraín?

¿Te entregaré yo, Israel?

Mi corazón se conmueve dentro de mí, se inflama toda mi compasión.

No ejecutaré el ardor de mi ira, ni volveré para destruir a Efraín…

 Porque Dios soy, y no hombre, el Santo en medio de ti;

 Y no entraré en la ciudad. Declara el Señor.[16]

Sin embargo si el Calvinismo es verdad, estos ruegos son una farsa. Los elegidos no los necesitan, y los no elegidos no le prestan atención. Los que son totalmente depravados y elegidos a la salvación deben ser regenerados e infundidos con la Irresistible gracia, mientras que el resto de la humanidad están condenados sin remedio. ¿Por qué fingir este amor y preocupación cuando el hombre no tiene opción y Dios irresistiblemente puede hacer que alguien haga lo que él quiera?

Supuestamente, el elegir sólo unos pocos selectos y condenar al resto, es necesario para demostrar la soberanía de Dios y su justicia, y será eternamente para su mayor gloria. Sin embargo, es obvio que Dios no necesita maldecir a nadie para demostrar su soberanía o su justicia. Si no es una amenaza a la soberanía de Dios el salvar a los elegidos, tampoco sería una amenaza rescatar a un millón más, 100 millones más, o aún,  salvar a toda la humanidad.

Múltiples pasajes de la Biblia quitar toda duda de que Dios ama y desea bendecir no solo al electo, que sería redimido de Israel, sino a todo Israel (y así toda la humanidad), incluyendo aquellos que rechazan su amor y su oferta de gracia y bendición. El carácter mismo de Dios se refleja en los mandamientos que Él dio a su pueblo elegido. Ellos debían restaurar, incluso a un enemigo, su buey o asno que se había extraviado (Éxodo 23:4). ¿Y sin embargo, Dios no daría a la humanidad errante la bondad que Él manda al hombre dar a los animales? Tal enseñanza no es fiel a las Escrituras o a la conciencia que Dios ha puesto dentro de cada persona (Romanos 2:14 – 15).

Un Malentendido Fundamental

¿Cómo surge esta grave injuria al carácter Santo de Dios entre los cristianos verdaderos? Principalmente por el excesivo énfasis sobre la soberanía de Dios, excluyendo todo lo demás. Es imaginado que si el hombre puede hacer una elección: incluso al ser llamado y conquistado por Espíritu Santo, él puede voluntariamente, desde su corazón responder al amor de Dios en el evangelio — así la soberanía de Dios ha sido anulada. Pink insiste en que si el hombre podría, por decisión propia, creer en y recibir a Cristo, «entonces el cristiano tendría un motivo de jactancia y glorificación propia por su cooperación con el Espíritu…»[17]  Aun Carson cae en este error, en un libro que ha equilibrado muy bien la verdad:

Si Cristo murió por todas las personas con exactamente la misma intención… entonces es imposible evitar la conclusión de que la marca distintiva entre aquellos que son salvos y aquellos que no es su propia decisión, su voluntad. De seguro esto es motivo de jactancia.[18]

Sólo un calvinista se negaría a ver la falacia de este argumento. La salvación es «el regalo de Dios» (Romanos 6:23). ¿Cómo podría ser recibido un regalo sin la posibilidad de elegir? La habilidad de decir no (lo único que el calvinismo otorga a los totalmente depravados) no tiene sentido sin la capacidad de ser acompañado de la habilidad de decir que sí.

Además, ¿cómo puede proporcionar una base para la jactancia el hecho de aceptar un regalo? Si el regalo es ofrecido a todos para tomar libremente, los que reciben el regalo no tienen base alguna para darse crédito a sí mismos. Todo ha sido provisto en Cristo, es su obra, para Él es toda la gloria, y es absurdo sugerir que el pecador sin esperanza, que ha sido rescatado sin mérito o esfuerzo por su parte, sino simplemente por recibir la gracia de Dios, pueda presumir de nada.

El calvinista es tan temeroso de cualquier respuesta por parte del hombre por desafiar la soberanía de Dios, que inventa argumentos cada vez más insostenibles. Charles Hodge insiste en que “si la gracia eficaz es el ejercicio del poder todopoderoso ésta es irresistible».[19]  Siguiendo el mismo razonamiento, C. D. Cole escribe, «el poder de la gracia es el poder de Dios. Esto hace apropiado el hablar de la irresistible gracia. ¡Sin duda podemos hablar de un Dios irresistible!»[20]

El error de tal razonamiento es elemental. El poder omnipotente no tiene nada que ver con la gracia o amor o aun el otorgar un regalo. De hecho, tal y como Dios mismo no puede obligar a nadie a amarlo (porque una respuesta  coaccionada es lo contrario del amor), esto sería lo contrario de la gracia, el forzar cualquier regalo o beneficio de la «gracia» sobre cualquiera que no quiere recibirlo. Para ser un regalo, este debe ser recibido voluntariamente. El Poder no tiene nada que ver con el bondadoso y amoroso regalo de Dios.

Beck, al igual que muchos calvinistas, repite los mismos argumentos mal fundamentados: «¡Repito, el Evangelio de Cristo es el poder de Dios para la salvación! Nada puede detenerlo… Si la gracia de Dios puede ser resistida con éxito, entonces Dios puede ser superado… «[21] Tales argumentos son una vergüenza al sano razonamiento. El poder de Dios en la salvación se refiere a su capacidad de pagar la pena del pecado para satisfacer su justicia y aun así justificar a los pecadores; esto no se refiere a una salvación forzada sobre aquellos que de lo contrario lo rechazan. En ninguna parte de las escrituras se encuentra este concepto. Siempre es «todo aquel que quiera puede venir» — y nunca es la imposición de la gracia de Dios sobre cualquier persona que no esté dispuesta. En esto debemos coincidir con Armenio, que dijo: «La gracia no es un acto omnipotente de Dios, que no puede ser resistida por el libre albedrío de los hombres».[22]  No puede ser o por definición no sería gracia.

Yahvé envió a sus profetas generación tras generación para abogar por el arrepentimiento de un pueblo que repetidamente rechazó la oferta de su gracia. ¿Por qué esa gracia no fue «irresistible»? Si el poder omnipotente de Dios puede causar a cualquiera recibir el don de su gracia, entonces el “regalo” no es un regalo, y la “gracia” no es gracia, y el hombre no es un ser moralmente responsable.

En todos los ruegos de Dios con Israel para arrepentimiento y sus promesas de bendición a ella si lo cumplían, nunca hay ninguna sugerencia de que podría o que sería impuesta su gracia sobre ella irresistiblemente. Nunca ningún calvinista ha dado una explicación bíblica sobre la Irresistible Gracia.

Como sólo uno de muchos ejemplos, Dios clama, » Oye, pueblo mío, y te amonestaré… En un momento habría yo derribado a sus enemigos… Les sustentaría Dios con lo mejor del trigo…«(Salmo 81:8 – 16). En cambio, el juicio de Dios cayó sobre Israel. ¿Era juicio lo que Dios quiso para ellos todo ese tiempo?, y ¿fueron sus ruegos falsos? Uno es conducido a esta conclusión por el Calvinismo, la cual socava todas las Escrituras. Tales ruegos con Israel y con toda la humanidad, se convierten en un pretexto vergonzoso.

Más contradicciones

Este elemental, pero sincero malentendido de la omnipotencia, es fundamental para el Calvinismo. Tom Ross argumenta: «Si cada hombre posee un libre albedrío que es lo suficientemente fuerte como para resistir la voluntad de Dios en la salvación, ¿Qué le que evitaría el resistir la voluntad de Dios en la condenación eterna del juicio del Gran Trono blanco?»[23] Ross está confundido. Los que están presentes en el juicio del Gran Trono Blanco están allí debido a su repetido endurecimiento contra el amor de Dios y de la oferta de salvación. Ahora se enfrentan a su juicio. Gracia se ofrece en amor; juicio es impuesto por la justicia y el poder.

¿Acaso Ross no ve ninguna diferencia entre la salvación ofrecida en la gracia de Dios y el juicio impuesto por su justicia? ¿Habla en serio cuando el sugiere que por rechazar una, también se puede rechazar la otra? No todos los calvinistas están de acuerdo. Así escribe Carson que la «soberanía incondicional de Dios y la responsabilidad de los seres humanos son compatibles entre sí».[24]

No minimizamos la soberanía de Dios, sino que debe ser equilibrada con sus otros atributos. Carson declara, «no creo que lo que dice la Biblia sobre el amor de Dios pueda sobrevivir a la vanguardia de nuestro pensamiento, si abstrae de la soberanía de Dios, la santidad de Dios, la ira de Dios, la providencia de Dios o la personalidad de Dios — para mencionar sólo unos pocos elementos no negociables del cristianismo básico».[25]

La soberanía absoluta de Dios no impidió la rebelión de Satanás y Adán, la desobediencia continua del hombre de los diez mandamientos y su extravío como oveja perdida en rechazo a la voluntad de Dios. Mucho menos significa que la soberanía de Dios está detrás de todo, está causando cada pecado, como lo requiere el calvinismo. Este error dio lugar a la creencia de que la gracia debe ser irresistible.

Cada conciencia es testigo de la declaración no calvinista de Carson de que «las Escrituras no se burlan de nosotros al decir que, ‘Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen.«[26]  Sin embargo Carson sigue siendo un calvinista mientras que contradice en muchos aspectos a la mayoría de sus colegas.

Algunos calvinistas intentan escapar las terribles consecuencias de su doctrina por lo que sugieren que la predestinación a la condenación, y la invitación de Dios a todos a creer, son ambos verdad aunque se contradicen entre sí. Supuestamente, el problema es que no sabemos cómo conciliar estos aparentes conflictos y tampoco se debe intentar, porque todo será revelado en la eternidad.

La verdad es que el Calvinismo ha creado este «misterio» particular. Aunque hay muchas cosas que no comprenden los seres finitos, se nos ha dado una conciencia con un agudo sentido del bien y el mal y de justicia y la injusticia. Dios nos llama a razonar con Él sobre estas cosas. Llega hasta límites extremos para explicar su justicia y su amor e incluso le ha dado al hombre no regenerado la capacidad de entender el Evangelio y creer en Cristo o rechazarlo. El calvinismo, como hemos visto repetidamente, es repugnante a la conciencia dada por Dios.

La Irresistible Gracia y el Evangelio

La mayoría de calvinistas intentan honrar el mandamiento de Cristo de «predicad el Evangelio a toda criatura». Sin embargo es difícil defender la importancia del evangelio cuando el no regenerado es incapaz de creerlo, y los elegidos se regeneran sin él, luego se les da fe para creer soberana y sobrenaturalmente. Aparentemente, sin darse cuenta, contradicen la misma «teología reformada» que el mismo defiende, R. C. Sproul, Jr., sinceramente exhorta a los lectores, «Si creemos en el poder del Evangelio para nuestra salvación, debemos creer en el poder del Evangelio predicado para traer a sus escogidos».[27] Pero los elegidos del calvinismo han sido predestinados desde la eternidad pasada, y solamente es el acto soberano de Dios de la regeneración, y no el Evangelio, que puede «traer a sus escogidos».

Según el TULIP, ¿cómo puede el Evangelio afectar la salvación de alguien? El no regenerado, sea un elegido o no elegido, no puede responder ni tampoco creerlo. Tampoco se beneficia el no electo de entender, porque estos han sido predestinados a la condenación eterna desde el principio.

Los elegidos se regeneran sin el Evangelio y sólo entonces pueden creen. Pero una vez regenerados, ya son salvos a menos que uno pueda ser soberanamente regenerado (es decir, nacer de nuevo por el espíritu) y todavía no ser salvos. Después de haber sido regenerados sin el Evangelio, posteriormente al oírlo y creerlo no puede salvarlos, puesto que ya han sido salvos con su regeneración.

Sproul es fiel a la palabra de Dios, que enseña claramente que el Evangelio «es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree» (Romanos 1:16). Sin embargo para ser fiel a la Biblia, él debe ignorar la enseñanza del calvinismo de que uno no puede creer en el Evangelio hasta que haya sido regenerado. Así que el habla como si el Evangelio, tal y como lo dice la Biblia, debe ser creído para la salvación, pero realmente no puede creer esto, o tendría que abandonar el calvinismo.

Sproul dedica un libro completo, con justa razón, reprendiendo a los autores de «Evangélicos y Católicos Unidos: La Misión Cristiana en el Tercer Milenio». Argumenta correctamente que «la justificación por fe solamente es esencial para el Evangelio. El evangelio es esencial para el cristianismo y la salvación».[28]  Termina el libro con esta cita no calvinista de Juan Calvino: «Por lo tanto que quede establecido… que somos justificados solo por la fe».[29]

Pero Sproul cree que no hay fe hasta que no haya regeneración, por lo que el nuevo nacimiento en la familia de Dios, como un hijo de Dios ¡aun deja a la persona sin justificación! Además, puesto que la fe en Cristo por medio del Evangelio es esencial para la salvación, vemos a los elegidos re-nacidos como hijos de Dios, antes de que sean salvos.

Cuando se trata del Evangelio, el calvinismo se vuelve muy confuso. ¿Cómo puede el Evangelio predicado «traer a sus elegidos» como lo declara Sproul? Aun los escogidos no pueden creer hasta que hayan sido regenerados, y el calvinismo es firme en que la regeneración es la manera de Dios para traer a «sus escogidos». ¿No fue el soberano acto de regeneración que trajo a los elegidos al redil? Así que el evangelio no está involucrado, y por lo tanto Sproul ofrece esta falsa motivación para predicarlo.

El calvinista al parecer tiene dos compartimentos en su mente: en una, sostiene los dogmas del calvinismo fielmente, y en la otra, sostiene la enseñanza de las Escrituras. Esto no puede ser fácil o cómodo para la conciencia. El hecho de que la fe en Cristo por medio del Evangelio/salvación precede el nuevo nacimiento (en contradicción a la doctrina de la regeneración antes de la fe) se enseña sin lugar a dudas en decenas de pasajes como los siguientes:

  •  El diablo…  quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven. (Lucas 8:12)
  • Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. (Hechos 16:31)
  • Y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. (Romanos 10:9)
  • En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, (Efesios 1:13 énfasis añadido)

Una Contradicción Clásica

Encarando el asunto, la frase «Irresistible Gracia» presenta otra contradicción irreconciliable. En cuanto a la gracia, hay dos posibles significados para la palabra «irresistible»: irresistible en su llamamiento a toda la humanidad; o irresistible en su imposición a los elegidos solamente. Por supuesto que el primero es vigorosamente negado por calvinismo. Este sistema se basa en la creencia de que la gracia y el evangelio no tienen ninguna atracción para los hijos e hijas de Adán que están espiritualmente muertos y son Totalmente Depravados. Incluso la gracia tampoco tiene atracción para los elegidos, hasta que hayan sido soberanamente regenerados.

Siendo así, sólo queda una posibilidad: que la irresistible gracia es impuesta a un grupo electo — y esta es la enseñanza del calvinismo. Pero el imponer cualquier cosa a alguien es la antítesis de la gracia. Incluso el forzar un regalo tan valioso y deseable, sobre alguien que no desea recibirlo, sería sin-gracia en extremo. Por lo tanto la frase » Irresistible Gracia » es otra contradicción. Sin embargo esto es un elemento integral sin la cual los otros cuatro puntos del ‘tulip’ se desmoronan.

Además, este cuarto punto del ‘tulip’, al igual que las tres primeras, nos confronta con una frase más desconocida en las Escrituras, así que ¿cómo puede ser bíblico? La palabra «irresistible» no aparece en la Biblia. Sin embargo la maravillosa gracia de Dios, es una de las más preciosas verdades en Su palabra. La palabra «gracia» aparece 170 veces en 159 versos. Y nunca en ninguna mención hay alguna sugerencia de que la gracia se impone irresistiblemente. Siempre la inferencia es que la gracia de Dios es entregada libremente y es voluntariamente recibida.

Consideremos unos cuantos ejemplos:

  • Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová. (Génesis 6:8)
  • Gracia y gloria dará Jehová. (Salmos 84:11)
  • Y por quien recibimos la gracia y el apostolado… (Romanos 1:5)
  • De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada… (Romanos 12:6)
  • Por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús. (I Corintios 1:4)
  •  A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia… (Efesios 3:8)
  • Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. (Efesios 4:7)
  • Vosotros, maridos… dando honor a la mujer… como a coherederas de la gracia de la vida.(I Pedro 3:7)

¿Y qué de otras Escrituras, tales como «Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración…» (Zacarías 12:10); «Y con gran poder los apóstoles daban testimonio… y abundante gracia era sobre todos ellos» (Hechos 4:33); «Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia…»(2 Corintios 9:8), etc? Aunque la indicación parece ser más fuerte que Dios soberanamente otorga gracia, no hay ningún indicio de que la gracia de Dios se impone irresistiblemente sobre cualquiera. Cada uno de su propia voluntad, debe elegir recibirlo.

Retomando la teoría de las “dos voluntades”

Muchos calvinistas, en defensa de ese sistema, hacen sorprendentes declaraciones como la siguiente: «Porque  la voluntad de Dios siempre se cumple, la voluntad de cada criatura debe conformarse a la voluntad soberana de Dios».[30]  Entonces, es lógico que cada pensamiento, palabra y escritura de la humanidad (incluyendo la maldad más atroz) ha sido determinada por Dios. Vance, comenta, «que la fornicación y la ingratitud son realmente parte de la voluntad ‘secreta’ de Dios’ y no debe sorprendernos a la luz de… el concepto calvinista de todo el decreto de Dios».[31] Pero, ¿No reacciona en horror la consciencia de todo hombre ante esta doctrina que dice que todo el mal es cumplido por la voluntad de Dios? Incluso Pink a veces rechaza el distinguir entre la voluntad “perfecta” de Dios y su «voluntad permisiva», porque «Dios sólo permite lo que es conforme a su voluntad».[32]  El así contradice la opinión de MacArthur sobre 1 Timoteo 2:4 que Dios tiene dos voluntades contradictorias-una posición con la cual Sproul, Piper y los principales calvinistas están plenamente de acuerdo.

Los calvinistas luchan por reconciliar una soberanía que hace que cada pensamiento pecaminoso, palabra y acción, que condena a miles de millones, con el repetido testimonio bíblico de la bondad de Dios, su compasión y amor para todos. Al igual que MacArthur, John Piper propone una solución bíblica e irracional — la idea de que Dios tiene dos voluntades que se contradicen una a otra, pero que realmente no están en conflicto:

Por lo tanto afirmo con Juan 3:16 y 1 Timoteo 2:4 que Dios ama al mundo con una profunda compasión, y que desea la salvación de todos los hombres. Pero también afirmo que Dios ha escogido desde antes de la Fundación del mundo a quien él salvará del pecado. Puesto que no todas las personas son salvas debemos elegir si creemos (con los Arminianos) que la voluntad de Dios para salvar a toda la gente es frenada por su compromiso de la libre determinación humana o si creemos (con los calvinistas) que la voluntad de Dios para salvar a toda la gente es frenada por su compromiso con la glorificación de su soberana gracia (Efesios 1:6, 12, 14; Romanos 9:22-23)… Este libro pretende mostrar que la soberanía de la gracia de Dios en la salvación es enseñada en las escrituras. Mi contribución ha sido demostrar que la voluntad de Dios para que todas las personas sean salvas no es una contradicción con la soberanía de la gracia de Dios en la elección. Esta es mi respuesta a la pregunta sobre lo que frena la voluntad de Dios para salvar a todas las personas en su supremo compromiso de respetar y mostrar la gama completa de su gloria a través de la manifestación soberana de su ira y misericordia para el gozo de los suyos escogidos y los creyentes de cada tribu, lengua y nación.[33]

Una vez más, tenemos una contradicción evidente de Piper. En su gran amor y compasión, Dios «desea la salvación de todos los hombres». Sin embargo, para «Mostrar la gama completa de su gloria» no salva a todos a pesar de la insistencia en que él podría salvar a todos, si él así lo deseara. Aclaremos esto: El Dios de Piper desea la salvación de todos los hombres; y con su imposición soberana de la gracia irresistible, él podría salvar a todos, pero no lo hace para demostrar su ira.

Aquí tenemos la contradicción más clara posible. ¿Cómo puede escapar de ella el calvinista? Ah, Piper ha encontrado una ingeniosa manera de afirmar que Dios ama y realmente quiere salvar incluso aquellos a quienes él ha predestinado a la condenación desde la eternidad pasada: Dios tiene dos voluntades que, aunque estos se contradicen entre sí, en secreto realmente están de acuerdo. ¿Estamos siendo conducidos a una locura donde las palabras han perdido su significado?

Se nos pide creer que no se trata de ninguna contradicción para Dios mismo contradecirse, siempre y cuando fomente la «soberana demostración de su ira y su misericordia». Nuevamente Piper falla en su razonamiento. Condenar a miles de millones, sin duda demostraría la ira de Dios, pero ¿cómo glorifica esto su misericordia? Y aunque de alguna manera fuera este el caso, no hay forma de conciliar la reprobación con las claras expresiones del amor y el deseo de salvación para todos — expresiones que Piper pretende aceptar por su valor nominal, a pesar de no ser calvinistas.

Piper tiene otro problema. Dios no se contradice. Por lo tanto, Piper debe conciliar lo que él llama las «dos voluntades» de Dios para mostrar que éstas están de acuerdo, aunque directamente se contradicen y auto-cancelan mutuamente. Y no logra conciliarlos porque es imposible. Una contradicción es una contradicción y no existe una manera honesta de que dos proposiciones contradictorias puedan ser manipuladas para que logren acordar.

Piper está siguiendo a Calvino, quien cayó en la misma confusión. Él dijo, «se trata de su maravilloso amor hacia la raza humana, que él desea que todos los hombres se salven, y está dispuesto a traer incluso a los que perecen a la salvación… Dios está preparado para recibir a todos los hombres en arrepentimiento, para que no perezcan.»[34]  ¿Será este el mismo Juan Calvino que tan a menudo y tan claramente ha dicho que, desde la eternidad pasada, Dios tenía predestinados a miles de millones a la condenación? ¿Sera el Dios de Calvino un esquizofrénico?

Al igual que Piper y sus «Dos voluntades», Calvino se ampara en una «voluntad secreta»: «No se menciona aquí el Decreto secreto de Dios por el cual los impíos están condenados a su propia ruina».[35]  Sproul intenta usar el mismo argumento erroneo. Bryson responde razonablemente y de manera sucinta:

Por lo tanto, los calvinistas están en una posición bastante incómoda de pretender hacer una oferta válida de la salvación (a los no elegidos)… mientras que niegan que la única disposición (es decir, la muerte de Cristo) de la salvación es para los no elegidos… y [dicen] que los no elegidos no pueden creer [el Evangelio]… Para agregar insulto a esta lesión, reclaman que esta es la manera que Dios lo quiso (desde la eternidad) pasada.[36]

Los calvinistas afirman que la voluntad y las acciones del hombre no pueden estar en conflicto con la voluntad de Dios, porque esto haría al hombre mayor que Dios. Esa posición relativa y anti-bíblica de la soberanía de Dios, les conduce a proponer que las dos voluntades en conflicto no son la voluntad de Dios y la voluntad del hombre, sino las dos voluntades del designio de Dios. En otras palabras, afirman que la batalla no es entre Dios y el hombre, como dice la Biblia, sino más bien de Dios contra sí mismo, como insiste el calvinismo. Dios está siendo tergiversado.

La gracia irresistible contradice la Biblia

A. El hombre pierde su libre albedrío y sus acciones no son resultado de sus elecciones personales, pues solamente esto se mantiene si la gracia puede ser rechazada

  • Los calvinistas en realidad argumentan que no tienen personalmente libre albedrío para elegir nada.

  • Diablo: «El diablo me obligó a hacerlo»

  • Dios: «Dios me obligó a hacerme cristiano aunque me divertía siendo pecador»

  • Pasajes que prueban que el hombre tiene libre albedrío y Dios espera que el hombre elija hacer lo correcto
    Deuteronomio 30:15-18; Josué 24:15; Juan 15:6-7; 3:16

  • El hombre puede “resistir al Espíritu Santo”: Hechos 6:10; 7:51-55

  • Sin libre albedrío, muchas de las afirmaciones de la Biblia no tendrían sentido:

  • ¿Por qué me llaman Señor y no hacen lo que les digo? Lc 6:46
    «Todo aquel que crea, será salvo» Jn 3:16
    «El que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente. Apocalipsis 22:17

  • Y quienes no los reciban, al salir de esa ciudad, sacúdanse el polvo de los pies para testimonio contra ellos. Lucas 9:5 (¿Te refieres a testimonio contra Dios?)

  • «Venid a mí los que estáis cargados y yo os haré descansar» Mt 11:28

  • ¿Es justo enviar a alguien al infierno por los pecados que fue obligado a cometer al no tener libre albedrío?

  • Contradice la parábola de los talentos donde el hombre es responsable de sus acciones. Mt 25:19

  • Niega la importancia de la obediencia del hombre.

  • Es necesario que todos comparezcamos ante el juicio, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo. 2 Corintios 5:10
Esta falsa doctrina enseña que Dios vence la voluntad del elegido para forzarle creer en Cristo y ser salvo
 
Podemos ver una buena definición de la gracia irresistible en el Diccionario Teológico
Doctrina calvinista según la cual los predestinados para la vida eterna acabarán por ceder, tarde o temprano, a los reclamos de la gracia de Dios. Aunque no lo quieran, no podrán resistir al llamado de la salvación.[1]
Juan 15:16 
 
El calvinista cree que la única manera de comprender la Biblia es mediante la guía e interpretación directa del Espíritu Santo. Sin embargo, el Espíritu Santo nos dice en Efesios 3:3-5 que podemos entender la Biblia simplemente leyendo.
 
La fe viene de oír/leer la Biblia: Romanos 10:17
Se citan Jn 16:12-13 y 2 Pe 1:22-21 para demostrar que el ES te guía para entender la Biblia.
Crea una visión falsa de cómo somos llamados por Dios.
 
Los calvinistas enseñan que sólo los «predestinados salvos» son llamados por Dios.
La Biblia enseña que todos los hombres son llamados a través del evangelio: 1 Tes 2:14 
 
Los seres humanos son el medio que Dios siempre usa para predicar el Evangelio y salvar a la humanidad. Dios puede enviar directa o providencialmente un predicador a un pecador.
El Espíritu Santo nunca predicó el Evangelio directamente:
 
Jesucristo nunca predicó el Evangelio después de su ascensión: Hechos 9 (Conversión de Pablo)
Los ángeles nunca predicaron el evangelio: Hechos 10 (Conversión de Cornelio)
Es una verdadera barrera para que los hombres sean verdaderamente salvos.
Es una doctrina del diablo:
 
El camino de la Biblia: Romanos 10:6-16
Predicador + Escuchar Creer
Creer + Llamar/obedecer = Salvado
El camino de Calvino
Espíritu Santo Cree = Salvo
 
¡La gracia irresistible en realidad destruye la fe en Dios!
Aquellos que son honestos consigo mismos nunca tienen este sentimiento y concluyen que no están en la «lista de salvos» y se dan por vencidos con Dios, para hacer todo acto de maldad.
 
Aquellos que son deshonestos se engañan a sí mismos con una falsa sensación de seguridad de salvación al pensar que han recibido el llamado de Dios a través de los sentimientos, y pensando que han sido elegidos optan por hacer lo malo circunstancialmente o como le parezca porque de todos modos serán salvos, pensando también que Dios les ha perdonado sus pecados del futuro.
Los intentos posteriores de demostrarles que están engañados les traen respuestas como: «¡Sé que estoy a salvo… lo presentí, y no buscan santidad si no que sirven a Dios en libertinaje por culpa de esta falsa doctrina hereje.
 
1. Hechos 16:14
Argumento: Dios abrió su corazón para recibir la palabra, entonces ella escuchó y luego fue salva.
Respuesta: Nuestros amigos calvinistas tienen las cosas fuera de orden. Lidia comenzó siendo adoradora de Dios (v. 13,14). Y después de escuchar la predicación de Pablo, Silas y Timoteo, su corazón se abrió. Respondió y obedeció al Señor (v. 15)
 
2. Romanos 8:7
Lea el versículo 18. En este pasaje, vemos nuevamente el libre albedrío del hombre al elegir obedecer o desobedecer a Dios.
Aquellos que tienen una mentalidad espiritual serán obedientes a los mandamientos de Dios.
Los que tienen una mentalidad carnal serán desobedientes. Así de simple.
Dios no obliga a nadie a aceptar o rechazar su voluntad.
 
3. Juan 6:44
 
Nadie puede venir a mí si el Padre que me envió no lo atrae; y yo lo resucitaré en el día final. Escrito está en los profetas: «Y todos serán enseñados por Dios». Todo el que ha oído al Padre y aprendido de él, viene a mí. (Juan 6:44-45)
 
Este versículo se usa comúnmente para respaldar la idea de que Dios llama directamente al pecador a la salvación. Sin embargo, los calvinistas nunca citan el siguiente versículo que explica cómo son atraídos. «Todo aquel que oyó al Padre y aprendió de él, viene a mí».
 
Entonces, ¿cómo atrae el Padre ? Cuando un pecador « oye y aprende ».
 
A menos que el calvinista esté dispuesto a afirmar que todos los hombres aprenden el evangelio directamente de Dios, como Pablo en Gálatas 1:12, el versículo carece de valor para sustentar la falsa doctrina de la gracia irresistible. Si así lo creyeran, entonces todos los hombres estarían inspirados, al igual que Pablo.
 
Además, Romanos 10:14 es un texto paralelo que refuta específicamente la gracia irresistible. 
 
Aquí tenemos el mismo proceso que en Juan 6:44. Un pecador primero debe escuchar a un predicador para creer. Lea Romanos 10:14 usted mismo. Pero la situación es aún peor para el calvinista, pues Romanos 10:17 dice que la fe proviene de escuchar a un predicador; predique la palabra de Dios. Los calvinistas afirman que la fe proviene directamente de Dios y no implica al predicador. 

Somos salvos por la gracia de Dios Todopoderoso (Efesios 2:8-10). 

Sin embargo, aceptamos esta gracia por nuestra propia fe, no porque Dios nos obligue a aceptarla, más si puede condicionarnos a hacerlo pero está en cada quien aceptarlo o no.

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