Profecías
Los pastores, diáconos, lideres, maestros, evangelistas, obispos, ministros y profetas tienen que ser irrepresibles para llevar a cabo la obra de Dios y ser usados por él, el ser irreprensible quiere decir no tener nada con que decir arrepientete de tu pecado o ya no hagas esto porque es malo, tener consciencia limpia y cumplir con la ley de Cristo.
Aunque muchos de los mencionados hayan sido irreprensibles y fueran usados por Dios, esto tiene que ser constante, es decir permanecer irreprensibles de manera continua, pues es la garantía de que realmente merecen el cargo que tienen y que pueden obrar para Dios y en el caso de los profetas y pastores, en el nombre de Dios.
Habiendo mencionado esto, un profeta primeramente tiene que ser irreprensible, y muchas veces no conocemos al que profetiza, pero tampoco hará falta saberlo pues si no era irreprensible, lo que habló no se cumplirá o no siempre se cumplirá, pues Dios nunca falla pero el enemigo si, y este puede hablar en su nombre creando falsos profetas.
Y lo que es mejor para identificar a un profeta reprensible sin conocerlo, es en la manera en cómo profetiza, pues los profetas tienen que conocer la biblia y sujetarse a lo que nos enseña con respecto a las profecías y a cómo debemos de profetizar.
La biblia contiene todas las profecías que necesitamos hasta el fin del mundo, lo que sucederá en el futuro ya está escrito y está sellado, no hace falta profetizar nada más en el sentido de lo que sucederá en el futuro.
Pues la biblia nos enseña que ahora solamente los profetas modernos que tienen ese don, pueden profetizar pero solamente cumpliendo estos criterios, para exhortación, edificación y consolación de la iglesia, si alguien profetiza fuera de estos criterios, tal no es profeta de Dios, si no del diablo.
Si alguien profetiza en la iglesia y lo conocemos, sabemos que es irreprensible y comprometido con la congregación y Dios, podremos decir que puede venir de Dios, porque no lo sabremos solamente hasta que su profecía se haya cumplido, ya que Dios conoce su corazón más que cualquiera, ahora bien si aquel profeta profetizó en contra de los criterios de cómo se debe profetizar en la iglesia, entonces tal no es profeta de Dios, y aun lo que habló no se cumplirá o se cumplirá pero no del todo, pues recordemos que el enemigo sabe todo lo que sucede en el mundo.
La biblia nos enseña que hay que probar a los espíritus y que si después de examinarnos sabemos que estamos en transgresión, no podemos ser usados por Dios para profetizar, pues si oyeremos algo sabríamos que viene de parte del enemigo, el cual quiere dividir la iglesia y destruirla, pues si hablamos ello estaremos siendo instrumentos suyos, no de Dios.
La profecía respaldada por Dios no puede tener afirmaciones como tu serás tal, te casarás con tal, vendrá plaga a la tierra, terremotos, enfermedades, afirmar la abundancia para alguien, si no más bien la profecía tiene que edificar la iglesia, exhortarla o consolarla, lo que significa que mediante la profecía se tiene que decir por ejemplo en esta congregación hay divisiones y quien lo está causando, aquel recibirá su castigo, pronto en la iglesia habrá abundancia, muchos se irán, vendrán nuevos con todos los deseos de ayudar a la obra, etc, todo con el propósito de cumplir con los criterios que exige la biblia para la profecía, siendo la biblia el filtro para saber identificar si esa profecía es buena y verdadera basada en las escrituras, porque si el profeta es irreprensible, cumple con los criterios y se cumple lo que afirmó, tal es un verdadero profeta de Dios.
Por lo que tengamos mucho cuidado con las profecías, examinarlas todas bajo la biblia, evaluar a quien profetiza, ver su historial y recordar que siempre la palabra más segura es la biblia, no nos dejemos influenciar por las profecías si es que no se cumplen las condicionales ya mencionadas, examinemos lo bueno y retengamoslo, porque ciertamente los dones continuan vigentes para la edificación y ayuda de la iglesia.
No confundir las profecías con visiones, sueños o mensajes, pues aunque todos estos pueden venir de Dios, se aplica el mismo criterio que con las profecías, no es posible saber nada más de lo que ha sido manifestado por la biblia, pues contiene todo lo que necesitamos saber, añadir algo más parte de la mente humana y de su imaginación, más ya no puede ser revelada por Dios, porque ya está todo revelado en la biblia.
Seamos cuidadosos con las profecías, sueños, visiones y mensajes, pues conocer muy bien la escritura te hará discernir entre lo falso, bueno, malo y verdadero, ya que se tiene que evaluar cada situación para brindar los criterios específicos, más el criterio esencial es ponerlo todo a la luz de la biblia y también ver de que congregación salen esas cosas, si es de una secta, con seguridad nada de lo que profeticen será de parte de Dios.
Pues recordemos que hasta los videntes profetizan y algunas veces se cumplen, y ellos usan la información que les proporcionan los demonios a través de sus rituales pues conocen todo, con cuanta más razón lo harán creando falsos profetas, para confundir a la iglesia respaldada por Dios y conservar a los congregados de las sectas.