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Amor por las almas
El principal mandamiento del cual se resumen todos es el amor, las obras que vienen acompañadas de la fe la vivifican, ayudar a los necesitados es el resultado de la fe más no el camino para la salvación si no que precisamente las buenas acciones son los frutos de tener a Jesucristo en el corazón, de amarle con el alma.
Si repartiesemos todos nuestros bienes, aun mi cuerpo pero no tengo amor de nada sirve, a ello se refiere en 1 Corintios 13:3 cuando menciona que el amor primero le da valor a nuestras acciones, y no las acciones nos dan amor, pues Dios es amor 1 Juan 4:8, es decir primero tenemos que tener a Dios y luego por resultado de ello, nuestros frutos serán de buenas obras.
Cuando Adán fue prohibido de comer del fruto prohibido allí tenía que demostrarle amor a Dios para obedecer su palabra, pero si el mandato hubiera sido más bien primero come de ese árbol y luego de los demás, y si Adán no lo hubiera hecho así, la transgresión sería la misma porque implica desobediencia.
De ese mismo modo como vimos en la sección mandato divino, el señor quiere que prediquemos a las almas perdidas para que alcancen la salvación.
Ante el pensamiento que Dios elige a quienes se salvan y a quienes endurecer, ello se debe a una mala comprensión de lo que la biblia realmente está diciendo en su contexto completo, y es lo que se detallará en otra sección.
Pues recuerda que ya vimos que Dios no quiere que nadie se pierda, instaba al pueblo de Israel a arrepentirse incansablemente, porque si hubiera elegido salvar a algunos solamente, hubiera mandado a sus profetas esa instrucción ni sobre todo habría necesidad de predicarles pues de todos modos serían salvados.
Romanos 10:17 «Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.»
Sabemos que si alguien escucha la palabra de Dios será como una semilla del cual puede germinar, pero si no hay quien le anuncie ¿cómo puede brotar algo de allí si quiera?
Pues cuando ponemos la semilla ese solamente es nuestra labor, anunciar y convencer, Judas 22, 1 Pedro 3:15, porque lo que pase después dependerá de la persona y de cómo Dios lo encamine, inclusive viendose reforzado esa semilla por otro predicador, y otro predicador, y muchas circunstancias que sucederá esa persona siendo provocado por Dios para atraerlo a la salvación, donde fue muy importante la ayuda de los evangelistas.
Si queremos realmente amar a nuestro prójimo como manda la biblia, ellos no solamente son los que conocemos, si no todos aquellos que están en las calles y viven sin Dios, ellos mayormente son los que más nos necesitan, los completos desconocidos.
Porque si deseamos ayudarlos dandoles abrigos, empleos, amistad, nada de eso salvará sus almas ni les dará la eternidad, pues solamente la ayuda más alta que se le puede dar a alguien a quien amas, es la palabra de Dios y las buenas nuevas. Mateo 16:26 «¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde la vida? ¿O qué se puede dar a cambio de la vida?»
Para que así primero sean salvos y luego reciban nuestra ayuda en lo que necesiten, esa es la forma más alta de amar a nuestro prójimo.
Amarse unos a otros implica precisamente eso, amar a quienes no conocemos.
Juan 15:12 «Este es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros como yo los he amado«
Piensalo bien, Dios estando en su trono celestial de gloria pone su mirada en un mundo perdido, pudiendo destruir a Adán y Eva pero ello implicaba que no pudieramos tampoco existir, es entonces que encomienda a su hijo a que vaya al mundo para ser sacrificado y recibir el castigo que merecíamos, viniendo de un lugar perfecto a recibir los peores tratos.
Dios nos manda a amar a los otros, como él nos ha amado ¿no está lo suficientemente claro? tenemos que también amar a los que no conocemos e ir por ellos para anunciarles las buenas nuevas y que la sangre de Cristo no quede olvidada ¿no se alegrará Dios por ello? de ver que sus hijos están siendo gratos y siguen su mandamiento de predicar el evangelio, que están dando amor a los perdidos como Dios mismo nos lo dio a nosotros.
Es algo para pensar pues si no damos el amor que recibimos hacia quienes más lo necesitan, entonces estamos siendo desagradecidos y cobardes, el señor juzgará cada situación y algunos aunque piensen que serán juzgados en el tribunal de Cristo para recibir conscientemente un galardón inferior, estarán en el trono blanco para recibir condena por su falta de diligencia.
Pues el amor se demuestra y no solamente es egoísta, el decir ya estoy bien con Dios y soy salvo ¿y que hay de los demás? no fue a los ángeles que Dios les mandó a predicar y que desde luego lo harían mejor que la humanidad, si no que se los mandó a todos los cristianos.
Es por eso que tenemos que evangelizar por amor a las almas perdidas, correspondiendo al amor que hemos recibido, siendo agradecidos con Dios y ayudandole en su labor para que muchos alcancen la salvación.
Ya que el enemigo trabaja arduamente para llevar a perdición a los demás, Dios espera que sus hijos le ayuden a expandir la verdad porque ciertamente el señor también está en el asunto más cuenta con los cristianos para predicar y predicar, la biblia es clara al afirmar que es necesaria la predicación en todo el mundo, así como los cristianos primitivos iban de lugar en lugar ganando almas para Cristo, no se sentaban en sus iglesias diciendo Dios los traerá, si bien es cierto que los trae, también es necesario conjuntamente salir y ganar almas como los primeros cristianos hacian.
Aun Pablo y los demás predicaban a todas las naciones llegando a lugar remotos, no decían bien hagamos una iglesia, oremos y esperemos que Dios los traiga, salían a la obra para que las almas sepan del evangelio y hacía discipulos que también predicaban, como aquel Timoteo que era un insaciable evangelista bien reconocido por los cristianos primitivos, como un ejemplo a seguir por amor hacia las almas.
Pues así como en aquellos tiempos habían muchas confusiones y mentiras entre las naciones, en la actualidad las hay mucho más, por lo que es necesario expandir la verdad, ya que también los falsos cristianos expanden sus herejías y aun mucho más y mejor que los hijos de Dios, viendo todo esto cuanto más tenemos que salir a evangelizar, mientras que muchas almas indoctas continuan siendo engañadas.
Acerca de cómo evangelizar y donde, todo ello se detallará en las próximas secciones, por lo que ya sabes que si tienes el amor hacia tu prójimo el cual Jesús mismo te manda a tener, entonces tendrás misericordia por las almas perdidas que hay por todas partes, sentir un profundo dolor por ellos como Pablo por los que aun no conocen a Cristo, Romanos 9:2, diciendo en tu corazón que Dios los guarde pero también pronto les hablaré de Cristo.
Y a los desconocidos de lugares concurridos, decir pronto estaré por aquí hablando de Cristo, pues sé que es la verdad, el camino y la vida, pero todos ellos viven en otro mundo lejos de la realidad.
Involucrados cada vez más en sus inmundicias.
Santiago 5:20 «Sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados»
1 Corintios 9:22 «Me hice débil para los débiles, a fin de ganar a los débiles. A todos he llegado a ser todo, para que de todos modos salve a algunos»
Dios quiere que salvemos a las almas, él estará con nosotros y no dudes de que muchas veces pondrá a las personas que necesitan de la palabra de Dios, pues eso no será casual si no que el señor te ayudará de esa manera diciendo aquí traigo a mi hijo perdido por favor hablale de mí salvación.
Lucas 15:4 «¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si perdiere una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va á la que se perdió, hasta que la halle?»
Lucas 9:56 «Porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas».
Muchas personas nos necesitan, ver en sus rostros cómo la palabra de Dios les afecta para bien o siendo exhortados, es agradable porque sabes que es para su bien, mientras que al final siempre el anunciamiento de las buenas noticias generan esperanza, para que todos sepan que las malas acciones de nada merecen la pena, pues nos condicionan a perderlo todo a cambio de algo temporal.
Cuantas almas aun hay por conocerte y te esperan sin que tu ni ellos lo sepan, personas que necesitan que les hables de Dios sin ninguna invitación, más que llegar hacia ellos inesperadamente e implantar la semilla en sus corazones, para que ellos recuerden y quede registrado en los libros de Dios, que alguien les predicó, y luego esa persona decidirá si hizo caso a la verdad o no, pero el predicador cumplió con su trabajo, fue diligente y no escondió su bien, si no que lo multiplicó.
Gálatas 2:20 declara ya no vivo yo, Cristo vive en mí.
¿Cristo acaso no predicaba? ciertamente lo hacía, y si él vive en ti ¿por qué no tener ese mismo amor por las almas que él tuvo?
Seamos congruentes con lo que enseña la palabra de Dios y dejemos de aplazar lo que obligatoriamente tenemos que hacer por amor hacia el señor que nos rescató, como lo es la evangelización.
Oseas 4:6
«Mi pueblo perece por falta de conocimiento»
Mucho del pueblo de Dios está aun dormido en la iniquidad esperando que los evangelistas lleguen.
Daniel 12:3
«Los sabios resplandecerán tan brillantes como el cielo y quienes conducen a muchos a la justicia brillarán como estrellas para siempre»
Proverbios 11:30
«El fruto del justo es árbol de vida; y el que gana almas es sabio»