{"id":23899,"date":"2025-06-02T14:27:56","date_gmt":"2025-06-02T14:27:56","guid":{"rendered":"https:\/\/cig22.com\/?post_type=el-tallo&#038;p=23899"},"modified":"2025-06-04T19:28:57","modified_gmt":"2025-06-04T19:28:57","slug":"comentarios-primeros-cristianos","status":"publish","type":"el-tallo","link":"https:\/\/cig22.com\/ru\/el-tallo\/comentarios-primeros-cristianos\/","title":{"rendered":"Comentarios primeros cristianos"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"23899\" class=\"elementor elementor-23899\" data-elementor-post-type=\"el-tallo\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-0b2c82f elementor-section-full_width elementor-section-stretched elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"0b2c82f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;stretch_section&quot;:&quot;section-stretched&quot;,&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-no\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-99f01a2\" data-id=\"99f01a2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5453633 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"5453633\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"549\" height=\"116\" src=\"https:\/\/cig22.com\/wp-content\/uploads\/el-tallo-white.png\" class=\"attachment-large size-large wp-image-21194\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/cig22.com\/wp-content\/uploads\/el-tallo-white.png 549w, https:\/\/cig22.com\/wp-content\/uploads\/el-tallo-white-300x63.png 300w, https:\/\/cig22.com\/wp-content\/uploads\/el-tallo-white-18x4.png 18w\" sizes=\"(max-width: 549px) 100vw, 549px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-951ff1e elementor-section-full_width elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"951ff1e\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-342aea1\" data-id=\"342aea1\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-0f54e0f elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"0f54e0f\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Comentarios primeros cristianos<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-54439f0 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"54439f0\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<ul><li style=\"list-style-type: none;\"><ul><li><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><b><span>B. Antiguo Testamento.<\/span><\/b><span>&nbsp;&#8211; Los&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"color: #ff0000; font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>primeros Padres estaban convencidos de que deb\u00edan existir indicios de la doctrina de la Trinidad en el Antiguo Testamento, y los encontraron en no pocos pasajes&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>. Muchos de ellos no solo cre\u00edan que los profetas hab\u00edan testificado de ella, sino que sosten\u00edan que hab\u00eda sido dada a conocer incluso a los patriarcas. &#8230; Algunos, sin embargo, admit\u00edan que el conocimiento del misterio les fue otorgado a los profetas y santos de la Antigua Dispensaci\u00f3n&#8230; Epifanio parece resumir correctamente el asunto cuando dice: \u00abLa Deidad \u00danica es declarada sobre todo por Mois\u00e9s, y la doble personalidad (del Padre y del Hijo) es afirmada con vehemencia por los profetas. La Trinidad es dada a conocer por el Evangelio\u00bb (Enciclopedia Cat\u00f3lica, 1912, vol. 15, p\u00e1gs. 47-49).<\/span><\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>La doctrina de la Sant\u00edsima Trinidad no se ense\u00f1a en el Antiguo Testamento. Sin embargo, en muchos pasajes del Antiguo Testamento se utilizan expresiones en las que&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"color: #ff0000; font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>algunos Padres de la Iglesia vieron referencias o prefiguraciones de la Trinidad&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>. La revelaci\u00f3n de la verdad de la vida trinitaria de Dios se origin\u00f3 en el Nuevo Testamento, donde las primeras referencias a ella se encuentran en las ep\u00edstolas paulinas. La doctrina se aprecia con mayor claridad en el uso recurrente que hace San Pablo de los t\u00e9rminos Dios, Se\u00f1or y Esp\u00edritu. (Nueva Enciclopedia Cat\u00f3lica, 1965, \u00abTrinidad en la Biblia\u00bb, p\u00e1g. 306)<\/span><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><span>Los Padres Apost\u00f3licos fueron testigos de los datos b\u00edblicos y de la fe tradicional m\u00e1s que te\u00f3logos, pero proporcionaron perspectivas \u00fatiles en las l\u00edneas a lo largo de las cuales se estaba desarrollando la teolog\u00eda inconsciente de la Iglesia. La mayor\u00eda de ellos indic\u00f3 con bastante claridad una creencia en la divinidad de Cristo, menos claramente una creencia en la personalidad distinta y la divinidad del Esp\u00edritu Santo. Dieron evidencia s\u00f3lida de una creencia en tres &#8216;seres&#8217; preexistentes, pero no proporcionaron ninguna doctrina trinitaria, ninguna conciencia de un problema trinitario. &#8230; Padres Apost\u00f3licos: Resumen: &#8230; Todos, excepto quiz\u00e1s Hermas, suscriben la divinidad de Cristo. 1 Clemente coordina a Cristo con el Padre y el Esp\u00edritu Santo en un juramento. Ignacio llama a Cristo Dios 14 veces. &#8230; Los Padres Apost\u00f3licos mantuvieron que hab\u00eda un solo Dios. Afirmaron la divinidad y la personalidad distinta de Cristo con bastante claridad y la del Esp\u00edritu Santo con menos claridad. No ofrecieron ninguna doctrina trinitaria y no vieron ning\u00fan problema trinitario. (El Dios Trino, Edmund Fortman, introducci\u00f3n, p.xv, p43, p59-61)<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ul>\n<li><span style=\"color: #ff0000; font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><b><span>Los Padres Apost\u00f3licos:<\/span><\/b><span>&nbsp;Los Padres Apost\u00f3licos escribieron entre el 90 y el 140 d. C. Su an\u00e1lisis de la persona de Jesucristo simplemente repet\u00eda la ense\u00f1anza del Nuevo Testamento. Ninguno de los Padres Apost\u00f3licos present\u00f3 una doctrina definida sobre este punto. En este sentido, el Nuevo Testamento, los Padres Apost\u00f3licos y el Credo de los Ap\u00f3stoles est\u00e1n en la misma l\u00ednea.&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>(Breve historia de la Iglesia Primitiva, Harry R. Boer, p\u00e1gs. 108-110)<\/span><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><span>Los primeros Padres estaban convencidos de que deb\u00edan existir indicios de la doctrina de la Trinidad en el Antiguo Testamento, y los encontraron en no pocos pasajes. Muchos de ellos no solo cre\u00edan que los profetas hab\u00edan dado testimonio de ella, sino que sosten\u00edan que hab\u00eda sido dada a conocer incluso a los patriarcas. (Enciclopedia Cat\u00f3lica, 1912, vol. 15, p\u00e1gs. 47-49)<\/span><\/li>\n<li><span>Sin embargo, en muchos pasajes del Antiguo Testamento se emplean expresiones en las que algunos Padres de la Iglesia vieron referencias o prefiguraciones de la Trinidad. &#8230; La revelaci\u00f3n de la verdad de la vida trinitaria de Dios se origin\u00f3 en el Nuevo Testamento, donde las primeras referencias a ella se encuentran en las ep\u00edstolas paulinas. La doctrina se aprecia con mayor claridad en el uso recurrente que hace San Pablo de los t\u00e9rminos Dios, Se\u00f1or y Esp\u00edritu. (Nueva Enciclopedia Cat\u00f3lica, 1965, \u00abTrinidad en la Biblia\u00bb, p\u00e1g. 306)<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><b><span>Hasta finales del siglo II<\/span><\/b><span>&nbsp;. Entre los Padres Apost\u00f3licos, Clemente de Roma, por ejemplo, escribiendo a la Iglesia de Corinto en la \u00faltima d\u00e9cada del siglo I, da testimonio de Dios Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu, y menciona a los tres juntos&#8230; Sin embargo, ni Clemente ni Ignacio ni ning\u00fan otro escritor de este per\u00edodo antiqu\u00edsimo plantean la pregunta que resultar\u00eda decisiva: \u00bfc\u00f3mo se relacionan exactamente el Hijo y el Esp\u00edritu con la Divinidad?&#8230; No obstante, si, como se\u00f1ala Justino (I Apol. 13), los cristianos adoran a Cristo en segundo lugar y al Esp\u00edritu en tercer lugar, sigue sin haber inconsistencia; pues el Verbo y el Esp\u00edritu no deben separarse de la Divinidad \u00fanica del Padre. Pero \u00bfpor qu\u00e9 no? Los apologistas al menos intentaron una respuesta. Para Justino, la Divinidad era muy claramente una Tr\u00edada, aunque fue Te\u00f3filo (Ad Autol. 2.15) quien introdujo por primera vez esta expresi\u00f3n. &#8230; Justino describe al Verbo preexistente como la conciencia racional del Padre (I Apol. 46; 2 Apol. 13), como algo que surge, por lo tanto, de la inferioridad de la Deidad, aunque, sin embargo, permanece inseparable de ella. &#8230; En \u00faltima instancia, el logro teol\u00f3gico del siglo II fue limitado. El problema trinitario pudo haber sido claro: la relaci\u00f3n del Hijo y (al menos vagamente) del Esp\u00edritu con la Deidad. Pero una soluci\u00f3n trinitaria a\u00fan estaba en el futuro. (Nueva Enciclopedia Cat\u00f3lica, 1965, Trinidad, p. 296)<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span>Apologistas<\/span><\/p>\n<ul>\n<li><span>Los apologistas fueron, en cierto sentido, los primeros te\u00f3logos de la Iglesia&#8230; Identificaron a Cristo con Dios, con el Logos, con el Hijo de Dios, pero parec\u00edan considerar su filiaci\u00f3n no desde la eternidad, sino desde el momento de su generaci\u00f3n precreacional. Al utilizar as\u00ed una teor\u00eda de dos etapas de un Logos preexistente para explicar la condici\u00f3n divina del Hijo y su relaci\u00f3n con el Padre, probablemente no se dieron cuenta de que esta teor\u00eda conten\u00eda un principio de inferiorizaci\u00f3n que les har\u00eda merecedores de la acusaci\u00f3n de subordinacionismo. (El Dios Trino, Edmund Fortman, introducci\u00f3n, p. xv)<\/span><\/li>\n<li><span>Los Apologistas: Resumen: En los Apologistas vemos la creencia en la unidad de Dios y en una trinidad de personas divinas: Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo, aunque a\u00fan no existe una concepci\u00f3n clara de la persona divina y la naturaleza divina. Se identifica a Cristo con el Hijo de Dios, con el Logos y con Dios. Al Logos le atribuyen una preexistencia divina que no solo es precreativa, sino tambi\u00e9n estrictamente eterna. (El Dios Trino, Edmund Fortman, p\u00e1g. 43)<\/span><\/li>\n<li><span>Los apologistas no adoptan la postura sabeliana de una trinidad meramente nominal de personas, sino que se aferran a una distinci\u00f3n real entre los tres, una distinci\u00f3n que no es solo nominal, ni solo de pensamiento, sino tambi\u00e9n num\u00e9rica. Fundamentan su distinci\u00f3n en el rango o el orden. Reconocen que existe un problema trinitario y tratan de resolverlo para el Hijo en t\u00e9rminos de un Logos eterno, para el Esp\u00edritu Santo en t\u00e9rminos de una \u00abefusi\u00f3n de Dios\u00bb. (El Dios Trino, Edmund Fortman, p\u00e1gs. 50-52)<\/span><\/li>\n<li><span>Los apologistas fueron m\u00e1s all\u00e1. Afirmaron que Dios es uno, pero tambi\u00e9n tri\u00e1dico. A Cristo le atribuyeron divinidad y personalidad expl\u00edcitamente, y al Esp\u00edritu Santo solo impl\u00edcitamente. (El Dios Trino, Edmund Fortman, p\u00e1gs. 59-61)<\/span><\/li>\n<li><span>Si Dios debe tener su Logos desde la eternidad, \u00bfdebe tambi\u00e9n tener a su Hijo? La teolog\u00eda y el dogma posteriores afirmar\u00e1n rotundamente que s\u00ed. Pero los apologistas no son del todo claros en este punto y m\u00e1s bien parecen oponerse. Para ellos, si el origen del Logos a partir de Dios es eterno, la generaci\u00f3n del Logos como Hijo parece ser precreacional, pero no eterna, y se efect\u00faa por la voluntad del Padre. Esta perspectiva, comparada con la teolog\u00eda y el dogma posteriores, parecer\u00e1 una subordinaci\u00f3n o \u00abminorizaci\u00f3n\u00bb del Hijo de Dios. Esta subordinaci\u00f3n del Hijo no era precisamente la intenci\u00f3n formal de los apologistas. Su problema era c\u00f3mo reconciliar el monote\u00edsmo con su creencia en la divinidad de Cristo y con el concepto de su filiaci\u00f3n divina que derivaban del Antiguo Testamento. (El Dios Trino, Edmund Fortman, p. 43)<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><span style=\"color: #0000ff; font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>Lo que los apologistas dec\u00edan sobre el Esp\u00edritu Santo era mucho m\u00e1s escueto,&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>y apenas merec\u00eda el nombre de teolog\u00eda cient\u00edfica. Esto es comprensible, pues el problema que principalmente los preocupaba era la relaci\u00f3n de Cristo con la Deidad. Sin embargo, siendo eclesi\u00e1sticos leales, se dedicaron a&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"color: #ff0000; font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>proclamar la fe de la Iglesia, cuyo modelo era, por supuesto, tri\u00e1dico&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>[es decir, trinitario] (Doctrinas Cristianas Primitivas, JND Kelly, p\u00e1g. 101).<\/span><\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>Sin embargo, en comparaci\u00f3n con su pensamiento sobre el Logos, los apologistas&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"color: #0000ff; font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>parecen haber sido extremadamente vagos en cuanto al estatus y el papel exactos del Esp\u00edritu&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>.&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"color: #ff0000; font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>Su funci\u00f3n esencial, a sus ojos, parece haber sido la inspiraci\u00f3n de los profetas&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>. Desarrollando esto, Justino interpreta Is. 11, 2 (\u00abEl Esp\u00edritu de Dios reposar\u00e1 sobre \u00e9l\u00bb) como una indicaci\u00f3n de que con la venida de Cristo la profec\u00eda cesar\u00eda entre los jud\u00edos; de ah\u00ed en adelante, el Esp\u00edritu ser\u00eda el Esp\u00edritu de Cristo y otorgar\u00eda sus dones y gracias a los cristianos. Por lo tanto, es \u00c9l quien es la fuente de la iluminaci\u00f3n que hace del cristianismo la filosof\u00eda suprema. Sin embargo, hay pasajes donde atribuye la inspiraci\u00f3n de los profetas al Logos; y Te\u00f3filo tambi\u00e9n&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"color: #ff0000; font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>sugiere que fue el Logos quien, siendo esp\u00edritu divino, ilumin\u00f3 sus mentes&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>. No cabe duda de que el pensamiento de los apologistas era muy confuso; estaban muy lejos de haber elaborado el triple patr\u00f3n de la fe de la Iglesia en un esquema coherente. En este sentido, es notable que Justino no asignara El Esp\u00edritu Santo no jug\u00f3 ning\u00fan papel en la encarnaci\u00f3n. Al igual que otros padres prenicenos, entend\u00eda el Esp\u00edritu divino y el \u00abpoder del Alt\u00edsimo\u00bb mencionado en Lucas 1, 3-5, no como el Esp\u00edritu Santo, sino como el Logos, a quien imaginaba entrando en el vientre de la Sant\u00edsima Virgen y actuando como agente de su propia encarnaci\u00f3n.&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"color: #ff0000; font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>A pesar de las incoherencias, sin embargo, los lineamientos de una doctrina trinitaria son claramente discernibles en los apologistas. El Esp\u00edritu era para ellos el Esp\u00edritu de Dios; al igual que el Verbo, compart\u00eda la naturaleza divina, siendo (en palabras de Aten\u00e1goras) una \u00abefluencia\u00bb de la Deidad.&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>Aunque gran parte del lenguaje de Justino sobre \u00c9l tiene un tono subpersonal, se vuelve m\u00e1s personal cuando habla del \u00abEsp\u00edritu prof\u00e9tico\u00bb; y no se pueden obviar las implicaciones personales contenidas en sus alegaciones de que Plat\u00f3n tom\u00f3 prestada su concepci\u00f3n de un tercero de Mois\u00e9s, y que la costumbre pagana de erigir estatuas de Kore en los manantiales se inspir\u00f3 en la imagen b\u00edblica del Esp\u00edritu que se mueve sobre&#8230; Aguas. En cuanto a la relaci\u00f3n entre los Tres, hay poco que extraer de Justino m\u00e1s all\u00e1 de su afirmaci\u00f3n de que los cristianos veneran a Cristo y al Esp\u00edritu en segundo y tercer rango, respectivamente. Aten\u00e1goras se hace eco de esta idea cuando arremete contra etiquetar como ateos a \u00ablos hombres que reconocen a Dios Padre, Dios Hijo y el Esp\u00edritu Santo, y declaran tanto su poder en la uni\u00f3n como su distinci\u00f3n en el orden\u00bb. Este orden, sin embargo, no pretend\u00eda sugerir grados de subordinaci\u00f3n dentro de la Deidad; pertenec\u00eda a la Tr\u00edada tal como se manifiesta en la creaci\u00f3n y la revelaci\u00f3n. (Doctrinas Cristianas Primitivas, JND Kelly, p\u00e1g. 102)<\/span><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span>Era de Nicea<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<ul>\n<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ul>\n<li><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>Antes del estallido de la Controversia Arriana [en el siglo IV], no&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"color: #0000ff; font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>hab\u00eda te\u00f3logo alguno en la Iglesia de Oriente ni en la de Occidente que no considerara, en cierto sentido, al Hijo como subordinado al Padre&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>. (La b\u00fasqueda de la doctrina cristiana de Dios, R.P. Hanson, citado por los antitrinitarios)<\/span><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><span>As\u00ed pues, los escritores del Nuevo Testamento no eran adopcionistas, aunque en algunos pasajes parecen indicarlo. &#8230; Tampoco eran subordinacionistas ni en intenci\u00f3n ni en palabras, si se entiende por subordinacionista en el sentido arriano posterior del t\u00e9rmino; pues no hicieron del Hijo una criatura, sino que siempre lo pusieron del lado del Creador. Los escritores del Nuevo Testamento no dan testimonio del Esp\u00edritu Santo con tanta plenitud y claridad como del Hijo. (El Dios Trino, Edmund Fortman, p\u00e1gs. 30-33)<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ul>\n<li><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>El \u00fanico divino Logos-Hijo de la ense\u00f1anza de la Iglesia y los m\u00faltiples dioses de la Plerotna gn\u00f3stica compart\u00edan tres caracter\u00edsticas fundamentales: proven\u00edan del Padre por generaci\u00f3n; por consiguiente, se encontraban con el Padre en una relaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n; representaban el medio de mediaci\u00f3n entre el Dios Padre trascendente y el mundo terrenal. En este sentido, cabe recordar el hecho, establecido anteriormente (p. 125), de que&nbsp;<\/span><\/span><i><span style=\"color: #0000ff; font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>todo te\u00f3logo importante de la Iglesia, en el per\u00edodo preniceno, hab\u00eda representado, de hecho, una cristolog\u00eda subordinacionista<\/span><\/span><\/i><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>&nbsp;. (La formaci\u00f3n del dogma cristiano, un estudio hist\u00f3rico de sus problemas; Martin Werner, p. 234. Werner es un modernista que tambi\u00e9n defiende la cristolog\u00eda ang\u00e9lica).<\/span><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><span>En el Nuevo Testamento, las afirmaciones sobre el Hijo eran en gran medida funcionales y soteriol\u00f3gicas, y enfatizaban lo que el Hijo es para nosotros. Los arrianos las recitaban con gusto, pero les atribu\u00edan un significado propio. Para evitar este abuso arriano de las afirmaciones de las Escrituras, Nicea las transpuso a f\u00f3rmulas ontol\u00f3gicas y reuni\u00f3 la multiplicidad de afirmaciones, t\u00edtulos, s\u00edmbolos, im\u00e1genes y predicados b\u00edblicos sobre el Hijo en una sola afirmaci\u00f3n: que el Hijo no es hecho, sino nacido del Padre, Dios verdadero de Dios verdadero y consustancial con el Padre. (El Dios Trino, Edmund J. Fortman, p\u00e1gs. 66-70)<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span>Ignacio<\/span><\/p>\n<p><span>Hemos visto que la Watchtower ha sido deshonesta al abordar la cuesti\u00f3n de la autenticidad de los escritos de Ignacio. Hemos visto que el autor de este art\u00edculo *nunca* cita los escritos originales de Ignacio, sino que se basa \u00fanicamente en materiales que sus fuentes indican claramente que son escritos posteriores. Adem\u00e1s, el escritor omite cita tras cita, lo que asesta un golpe mortal a toda su tesis, agravando su error al enga\u00f1ar a sus lectores haci\u00e9ndoles creer que Ignacio solo una vez identifica al Se\u00f1or como \u00abDios la Palabra\u00bb. Es obvio para cualquier lector medianamente imparcial que la Watchtower no tiene el m\u00e1s m\u00ednimo inter\u00e9s en lo que Ignacio *realmente* cre\u00eda sobre Jesucristo. Su prop\u00f3sito es convertir a Ignacio en testigo de Jehov\u00e1. As\u00ed como la Sociedad Watchtower ha introducido sus doctrinas en la Biblia traduciendo err\u00f3neamente numerosos pasajes (Juan 1:1, 8:58, Colosenses 1:16-17, 2:9, Tito 2:13, 2 Pedro 1:1, Apocalipsis 3:14, etc.), por lo que demuestran su disposici\u00f3n a tergiversar gravemente la creencia de un Padre primitivo de la Iglesia Cristiana en la deidad de Cristo. No podemos aceptar ninguna excusa para este tipo de escritos enga\u00f1osos: la erudici\u00f3n deficiente es una cosa, pero esto va mucho m\u00e1s all\u00e1. Este art\u00edculo demuestra un enga\u00f1o claro y premeditado. Su prop\u00f3sito es tergiversar las creencias de Ignacio y, al hacerlo, confirmar las creencias de millones de testigos de Jehov\u00e1 en todo el mundo. Al considerar que la gran mayor\u00eda de estas personas no recurren a los escritos originales de Ignacio para descubrir la verdad por s\u00ed mismos, se hace evidente la grave responsabilidad que recae sobre la Sociedad Watchtower por este enga\u00f1o. El venerable obispo de Antioqu\u00eda, a principios del primer siglo de la era cristiana, cre\u00eda de coraz\u00f3n en la deidad de Jesucristo. Como confesaba a menudo, Cristo era&#8230; Su Dios, \u00e9l no era m\u00e1s que seguir el ejemplo apost\u00f3lico visto en Tom\u00e1s (Juan 20:28), Juan (Juan 1:1), Pablo (Tito 2:13) y Pedro (2 Pedro 1:1). Ninguna tergiversaci\u00f3n, por grande que sea, puede ocultar la verdad de la creencia cristiana, tan bien resumida por Pablo: \u00abPorque en \u00e9l habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad\u00bb (Colosenses 2:9). (Deshonestidad hist\u00f3rica y la Sociedad Watchtower, Una rese\u00f1a de los comentarios de la Watchtower sobre la perspectiva de Ignacio de Antioqu\u00eda y la deidad de Cristo, por James White)<\/span><\/p>\n<p><span>Ireneo<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>Naturalmente&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"color: #ff0000; font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>, el Hijo es plenamente divino: \u00abEl Padre es Dios, y el Hijo es Dios, pues todo lo engendrado por Dios es Dios\u00bb. El Esp\u00edritu, tambi\u00e9n, aunque Ireneo en ning\u00fan lugar lo designa expresamente como Dios, claramente se le consideraba divino, pues era el Esp\u00edritu de Dios, siempre brotando de su ser. As\u00ed, tenemos la visi\u00f3n de la Divinidad de Ireneo, la m\u00e1s completa y tambi\u00e9n la m\u00e1s expl\u00edcitamente trinitaria, que se puede encontrar antes de Tertuliano. Sus rasgos del siglo II se destacan claramente, en particular su representaci\u00f3n de la Tr\u00edada mediante la imagen, no de tres personas coiguales (esta fue la analog\u00eda que emplear\u00edan los padres postnicenos), sino de un solo personaje, el Padre, quien es la Divinidad misma, con su mente, o racionalidad, y su sabidur\u00eda.&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>El motivo de este enfoque, com\u00fan a todos los pensadores cristianos de este per\u00edodo, fue su intensa preocupaci\u00f3n por el principio fundamental del monote\u00edsmo, pero su inevitable corolario fue cierto oscurecimiento de la posici\u00f3n del Hijo y El Esp\u00edritu como \u00abPersonas\u00bb (para usar la jerga de la teolog\u00eda posterior) antes de su generaci\u00f3n o emisi\u00f3n. Debido a su \u00e9nfasis en la \u00abeconom\u00eda\u00bb, este tipo de pensamiento ha recibido el nombre de \u00abtrinitarismo econ\u00f3mico\u00bb. La descripci\u00f3n es apropiada y conveniente siempre que no se asuma que el reconocimiento y la preocupaci\u00f3n de Ireneo por la Trinidad revelada en la \u00abeconom\u00eda\u00bb le impidieron reconocer tambi\u00e9n la misteriosa unidad trina de la vida interior de la Divinidad.&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"color: #ff0000; font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>El objetivo de la gran imagen ilustrativa que \u00e9l, al igual que sus predecesores, emple\u00f3, la de un hombre con sus funciones intelectuales y espirituales, era destacar, aunque de forma insuficiente, el hecho de que existen distinciones reales en el ser inmanente del Padre \u00fanico e indivisible, y que si bien estas solo se manifestaron plenamente en la \u00abeconom\u00eda\u00bb, en realidad estaban ah\u00ed desde toda la eternidad&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>. (JND Kelly, Doctrinas Cristianas Primitivas, p. 107)<\/span><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span>Justino M\u00e1rtir<\/span><\/p>\n<ul>\n<li><span>Por lo tanto, Boer afirma que la fe de Justino M\u00e1rtir en que Jes\u00fas es un \u00abser divino creado\u00bb se origin\u00f3 en la mitolog\u00eda griega y no en el Nuevo Testamento. En otras palabras, Boer afirma que la visi\u00f3n de Justino de que Jes\u00fas era un agente creado para realizar la obra de Dios era de origen pagano. Creemos que el subordinacionismo se ense\u00f1a en el Nuevo Testamento. Es interesante que Boer tambi\u00e9n afirme que el hijo de Constantino, Constancio, us\u00f3 su rol como emperador para imponer el arrianismo, exiliar a los opositores pronicenos e influir en la teolog\u00eda hacia Arrio. Por lo tanto, el argumento de que Constantino es el catalizador de la doctrina de la trinidad no tiene mayor fuerza que el de que Constancio es el catalizador de la doctrina arriana.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><span style=\"color: #ff0000; font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>Pero Justino describe a este Logos como un segundo Dios, uno que procedi\u00f3 del Padre antes de la creaci\u00f3n, a modo de palabra, fuego o agua de manantial. \u00abEl Padre del Universo tiene un Hijo, quien tambi\u00e9n, siendo el Logos primog\u00e9nito de Dios, es Dios\u00bb. Taciano tambi\u00e9n tiene una doctrina del Logos, pero habla de Cristo como \u00abel Dios que sufri\u00f3\u00bb. De igual manera, Clemente se refiere a Cristo como Dios.&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>A pesar de estos puntos,&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"color: #0000ff; font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>la cristolog\u00eda de las apolog\u00edas, al igual que la del Nuevo Testamento, es esencialmente subordinacionista. El Hijo siempre est\u00e1 subordinado al Padre, quien es el \u00fanico Dios del Antiguo Testamento.&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>(Dioses y el \u00fanico Dios, Robert M. Grant, p. 109)<\/span><\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>Esta&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"color: #0000ff; font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>falta de una doctrina formulada de la Trinidad refleja el pensamiento teol\u00f3gico del siglo II. En las obras de Justino M\u00e1rtir, quien escribi\u00f3 alrededor del a\u00f1o 150 d. C., se enfatiza la preexistencia del Hijo, pero en relaci\u00f3n con el Padre se le menciona como &#8216;en segundo lugar&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>&#8216;. (Credos y Lealtad, James Arthur Muller, profesor episcopal de historia de la iglesia, p\u00e1g. 9)<\/span><\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: Times;\"><span>En cuanto a la relaci\u00f3n entre los Tres, hay poco que extraer de Justino m\u00e1s all\u00e1 de su afirmaci\u00f3n de que los cristianos veneran a Cristo y al Esp\u00edritu en segundo y tercer rango, respectivamente. Aten\u00e1goras hace eco de esta idea cuando arremete contra la etiqueta de ateos de \u00abhombres que reconocen a Dios Padre, Dios Hijo y el Esp\u00edritu Santo, y declaran tanto su poder en la uni\u00f3n como su distinci\u00f3n en el orden\u00bb. Este orden, sin embargo, no pretend\u00eda sugerir grados de&nbsp;<\/span><\/span><b><i><span style=\"color: #ff00ff; font-family: Times;\"><span>subordinaci\u00f3n<\/span><\/span><\/i><\/b><span style=\"font-family: Times;\"><span>&nbsp;dentro de la Deidad; pertenec\u00eda a la Tr\u00edada tal como se manifiesta en la creaci\u00f3n y la revelaci\u00f3n. (Doctrinas Cristianas Primitivas, JND Kelly, p\u00e1g. 102)<\/span><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span>Tertuliano<\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>La&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"color: #0000ff; font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>palabra Trinidad no se encuentra en la Biblia&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"color: #ff0000; font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>y, aunque Tertuliano la utiliz\u00f3 en la \u00faltima d\u00e9cada del siglo II,&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"color: #0000ff; font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>no encontr\u00f3 un lugar formal en la teolog\u00eda de la Iglesia hasta el siglo IV&nbsp;<\/span><\/span><span style=\"font-family: CG Times (W1),Times New Roman;\"><span>. (Nuevo Diccionario B\u00edblico, J. D. Douglas y F. F. Bruce, Trinidad, p\u00e1g. 1298)<\/span><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>Origen<\/p>\n<ul>\n<li><span>Pero Or\u00edgenes, en su intento de combinar el monote\u00edsmo estricto con un orden jer\u00e1rquico en la Trinidad, termin\u00f3 haciendo del Hijo y del Esp\u00edritu Santo no precisamente criaturas, sino \u00abdioses disminuidos\u00bb, inferiores al Padre, quien era el \u00fanico Dios en sentido estricto. El escenario estaba preparado para Arrio. Vio en las Escrituras, los apologistas y, especialmente, en Or\u00edgenes dos ideas entrelazadas: una, que el Hijo era Dios; la otra, que el Hijo era subordinado e inferior al Padre en divinidad. Vio una tensi\u00f3n entre estas dos ideas: que solo el Padre era Dios en sentido estricto y que el Hijo era un \u00abdios disminuido\u00bb, pero no una criatura; y no estaba satisfecho con la tensi\u00f3n. Sinti\u00f3 que deb\u00eda resolverse, por lo que plante\u00f3 una pregunta directa: \u00bfEs el Hijo Dios o criatura? Respondi\u00f3 a su pregunta con la misma contundencia: El Hijo no es Dios. Es una criatura perfecta, no eterna, sino creada por el Padre de la nada. Y as\u00ed, la tendencia subordinacionista en los apologistas y en Or\u00edgenes hab\u00eda alcanzado su m\u00e1ximo apogeo. (El Dios Triuno, Edmund J. Fortman, p\u00e1ginas 66-70)<\/span><\/li>\n<li><span>Or\u00edgenes, el mayor te\u00f3logo de Oriente, rechaz\u00f3 esta teor\u00eda de las dos etapas y sostuvo la generaci\u00f3n eterna del Hijo. Pero para reconciliar la eternidad del Hijo con un monote\u00edsmo estricto, recurri\u00f3 a un marco jer\u00e1rquico plat\u00f3nico para el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo, y termin\u00f3 por convertir al Hijo y al Esp\u00edritu Santo no precisamente en criaturas, sino en \u00abdioses disminuidos\u00bb. (El Dios Trino, Edmund Fortman, introducci\u00f3n: p. xv)<\/span><\/li>\n<li><span>Hasta cierto punto, Or\u00edgenes fue subordinacionista, pues su intento de sintetizar el monote\u00edsmo estricto con un orden jer\u00e1rquico plat\u00f3nico en la Trinidad solo pudo haber tenido, y de hecho tuvo, un resultado subordinacionista. Declar\u00f3 abiertamente que el Hijo era inferior al Padre y el Esp\u00edritu Santo al Hijo. Pero no era subordinacionista arriano, pues no hizo del Hijo una criatura ni un hijo adoptivo de Dios. (El Dios Trino, Edmund Fortman, p\u00e1gs. 59-61)<\/span><\/li>\n<\/ul>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"featured_media":0,"template":"","categories":[156],"class_list":["post-23899","el-tallo","type-el-tallo","status-publish","hentry","category-contexto-del-tallo"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v22.8 (Yoast SEO v27.4) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>Comentarios primeros cristianos - CIG22<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cig22.com\/ru\/el-tallo\/comentarios-primeros-cristianos\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"ru_RU\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Comentarios primeros cristianos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"B. 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