El purgatorio católico creó el islámico

  • Home

Network of sects

El purgatorio católico creó el islámico

Dios ha escrito Sus leyes morales en la conciencia de cada ser humano (Romanos 2:14, 15).  Cada uno de nosotros sabemos cuando cometemos un acto de rebelión en contra de Dios.  El pecado es una traición máxima en contra del Señor del Universo.  

Por lo tanto, Dios dijo a Adán y a Eva que en el día que ellos se rebelaran en contra de Él, ellos “morirían seguramente.”  Todos sus descendientes, de la misma manera, han fallado el “examen de obediencia.”

La Biblia nos advierte, “la paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23).  Si la traición en contra de un gobierno de un país determinado merece la pena de muerte, pues el castigo de cometer la traición máxima en contra del Señor del Universo merece la separación eterna del que nos da la vida.  Cristo mismo decretó la separación eterna de Su presencia para los rebeldes cuando dijo que ellos “serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes” (Mateo 8:12).

¿Es posible que Dios nos quisiera condenar a un severo, pero temporal castigo, y después nos da la bienvenida al cielo una vez que nuestros pecados hayan sido “purgados” en las supuestas llamas del “purgatorio’?  Todo lo contrario, la Biblia nos dice que Cristo “habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo” (Hechos 1:3).  

Si nosotros pudiésemos ser purgados de nuestros pecados de otra manera entonces ¿por qué Cristo murió en la cruz?  Esta idea errónea de que el pecado puede ser purgado por cierto tormento en las llamas del fuego es una creencia común en la Iglesia Católica Romana y en el Islam.  

El concepto del infierno que se menciona en el Islam suena como si Mahoma lo hubiera copiado directamente del purgatorio de la Iglesia Católica Romana.

En el Catolicismo, el “purgar” ocurre en un lugar llamado purgatorio, inventado por el Papa Gregorio el Grande en el año 593 DC.  El Catolicismo Romano declara que si uno no ha sufrido los suficientes “sufrimientos, castigos, miserias y pruebas en esta vida” entonces “expiación tiene que hacerse en la próxima vida a través del fuego y de tormentos o castigos purificantes.”

La idea de que un fuego físico consumiendo el cuerpo de una persona pueda tener un efecto purificador (afirmado por el Catolicismo y el Islam) no solamente es herejía sino es totalmente fuera de razón.  Algunos evangélicos también aceptan la idea de tormento en un fuego físico como un apropiado castigo eterno por la rebelión moral y espiritual en contra de Dios.  Tal concepto tiene numerosos problemas.

La inmersión del cuerpo humano en las llamas del fuego (como el Catolicismo y el Islam aceptan) causaría un dolor tan insoportable que sería imposible el tener un pensamiento moral o racional.  No podría haber un sincero arrepentimiento por pecados cometidos, solo habría una furia tremenda en contra del “Dios” quien los está torturando y solamente se podría obtener una promesa en desesperación a cualquier cosa con tal de obtener alivio.  Por supuesto promesas hechas bajo tal coacción no tendrían ningún valor.

Si aquellos en el Lago de Fuego tuvieran cuerpos físicos (que el hombre rico no lo tenía), sus cuerpos se consumarían instantáneamente.  Por lo tanto, el “Dios” que los estuviera torturando tendría que instantáneamente y continuamente reconstituir sus cuerpos para así poder mantener el tormento físico.  Esto es lo que el Islam llama el infierno: “…arrójenlos al fuego y cuando sus pieles se consuman por el fuego les cambiaremos por nuevas pieles para que puedan continuar con su tormento: porque Alá es exaltado en poder, en sabiduría” (Sura 4:56).  El cuerpo constituye mucho más que piel, por lo tanto lo que se dice no tiene ningún sentido.  Y aún así los católicos y algunos evangélicos se adhieren a tal absurda idea.

La pregunta que es hecha muy a menudo es la siguiente ¿Y que sucede con aquellos cuerpos de hombres malignos que se mencionan en el evangelio de Juan: 5:28-29?  Y lo que se dice en libro de Apocalipsis: “Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios…  Y el mar entregó los muertos que había en él” (Apocalipsis 20:12,13) ¿No suena eso como si los cuerpos hubieran resucitado?  La respuesta es no.  No podría ser de ninguna manera.  Nada es mencionado en estos pasajes acerca de “los muertos” teniendo cuerpos. ¿Cómo pueden aquellos que están de pie ante Dios ser descritos como “muertos” si ellos han sido resucitados en cuerpo, alma y en espíritu?  Solamente a través de la resurrección de Cristo es la muerte conquistada.  Solo los cuerpos de los redimidos participarán en esa victoria.

La realidad de que los muertos serán “juzgados según lo que habían hecho” (Apocalipsis 20:12) seguramente no significa nada a no ser que sean castigados “según sus obras.”  ¿Cómo puede eso pasar a través de la tortura de ser arrojados al Lago de Fuego? ¿Estará Hitler en la sección más caliente? ¿Cómo puede el cuerpo físico sufrir con más o menos intensidad en el instante que el cuerpo es consumido? ¿Y cómo los grados o niveles de tortura física se pueden distinguir de acuerdo a tantos diferentes pecados y a la motivación detrás de ellos?  Las llamas del fuego no podrían hacer eso.

El hombre rico en el infierno dijo que él estaba atormentado en las llamas. ; y la muerte y el infierno serán un día arrojados en el “fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles… y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaba la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos” (Mateo 25:41; Apocalipsis 20:10).  Pero el “diablo y sus ángeles’ no tienen cuerpos físicos, y entonces ¿cómo es posible que las llamas del fuego, a las que son insensibles, les va a afectar?  El hombre rico estaba en la tumba, no en las llamas del infierno, aunque él habló de su lengua.

Ciertamente, cuando leemos que “la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará” (1 Corintios 3:13) ese fuego indudablemente no es físico.  Ese fuego tiene que ser el “fuego” de la justicia de Dios, de Su santidad, de Su pureza y de Su verdad que expone los motivos y que atormentará la conciencia del maldito para siempre.  Esto solamente puede constituir las llamas del Lago de Fuego.  No habrá ninguna excusa posible ni aún para el más perverso de todos los seres humanos.  Sin ningún árbol que lo esconda, sin ninguna hoja que lo cubra, y estando de pie ante Dios, las llamas de Su justicia quemarán la conciencia con convicción supernatural.  El tormento eterno será más allá de lo que uno pueda imaginarse.

Profundiza mucho más en las informaciones leyendo estas historias

Gracias a tu recomendación podré continuar agregando mucho más contenido, las historias incluyen temas de la red de todo, realiza tus consultas en la red users y contáctame.