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Depravación total, la levadura de la naturaleza pecaminosa
- El calvinismo es un sistema de falsas doctrinas aunque puedan parecer razonables y verdaderas, lo será para todo aquel que no conoce muy bien la biblia y se le ha engañado mediante versículos que aparentemente respaldan estas doctrinas sin considerar el panorama completo, esta doctrina se enseña en la mayoría de las denominaciones evangélicas y que es esencial examinar estar enseñanzas.
- El calvinismo se compone de cinco principios fundamentales.
- Ninguno de los 5 puntos se enseña en la Biblia, los cinco puntos deben aceptarse o rechazarse como una unidad.
Romanos 3:23-26
23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, 24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús
1 Corintios 15:22
22 Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.
Romanos 3:10-11
10 Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno;
11 No hay quien entienda,
No hay quien busque a Dios.
Ezequiel 28:15
15 Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad.
Dios nos crea perfectos desde la concepción y aunque ciertamente heredamos el pecado de Adán, no impide que Jesús desde ese momento nos guarde, ya que el vive en los corazones que no hacen el mal como el de ellos, aunque no tengan la consciencia para decir si señor te aceptamos, por sus acciones puras es que ello actua como la invitación perfecta para que Jesús more en ellos.
La promesa de salvación en Génesis 3:15 fue para que todos los que heredaran el pecado de Adán sean salvos aunque hicieran el mal confirmando que todos hemos mordido del fruto prohibido, aunque la biblia no dijera que heredamos el pecado de Adán, todos hemos pecado, pero todos los bebes y los niños van al cielo si dejaran de existir siendolos, aunque hay cierto tipo de infantes que más bien hacen cosas malas conscientemente, a los cuales Dios juzgará justamente.
Estos versículos confirman que en definitiva el pecado de Adán cayó en toda la humanidad, es cuando podríamos preguntarnos bueno si eso es cierto ¿los bebés van al infierno? la respuesta es que ellos son salvos pues ningún mal hicieron y Jesús quien es el redentor vive en sus corazones, hasta que decidan hacer algo significativamente malo a cierta edad, es cuando se vuelven pecadores.
Porque la biblia enseña ampliamente que cuando la consciencia llega a nosotros luego de dejar la infancia, no buscamos hacer lo bueno ni lo hacemos, si no que amamos las tinieblas y por eso la biblia dice no hay justo ni aun uno, al todos haber pecado representando esa nuestra mordida del fruto prohibido que le dijo Dios a Adán no lo comas, a nosotros en nuestra consciencia, no lo hagas.
Por tanto la doctrina de la depravación total del ser humano no es verdadera y bíblica, si no más bien el ser humano si hereda el pecado de Adán y come del fruto prohibido con su pecado.
A menudo malentendida, la doctrina de la depravación total es un reconocimiento de que la Biblia enseña que como resultado de la caída del hombre (Génesis 3:6) cada parte del hombre – su mente, voluntad, emociones y carne – ha sido corrompida por el pecado.
En otras palabras, el pecado afecta todas las áreas de nuestro ser, incluyendo quiénes somos y lo que hacemos. Penetra hasta el mismísimo núcleo de nuestro ser de tal manera que todo está manchado por el pecado y todas nuestras justicias son como trapos de inmundicia delante de un Dios santo (Isaías 64:6).
Reconoce que la Biblia enseña que pecamos porque somos pecadores por naturaleza. O, como dice Jesús: «Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos» (Mateo 7:17-18).
La depravación total del hombre se ve en toda la Biblia. El corazón del hombre es «engañoso sobre todas las cosas, y perverso» (Jeremías 17:9). La Biblia también nos enseña que el hombre nace muerto en transgresión y pecado (Salmo 51:5, Salmo 58:3, Efesios 2:1-5). La Biblia enseña que debido a que el hombre no regenerado está muerto en transgresiones (Efesios 2:5), está cautivo por su amor al pecado (Juan 3:19; Juan 8:34) de tal manera que no buscará a Dios (Romanos 3:10-11) porque ama las tinieblas (Juan 3:19) y no entiende las cosas de Dios (1 Corintios 2:14).
Por lo tanto, los hombres reprimen la verdad de Dios en injusticia (Romanos 1:18) y continúan viviendo voluntariamente en pecado. Debido a que están totalmente depravados, este estilo de vida pecaminoso les parece correcto a los hombres (Proverbios 14:12) por lo que rechazan el evangelio de Cristo como una locura (1 Corintios 1:18) y su mente es «enemiga de Dios; pues no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede» (Romanos 8:7).
El Apóstol Pablo resume la depravación total del hombre en Romanos 3:9-18. Comienza este pasaje diciendo que todos, tanto judíos como gentiles, están bajo el pecado. En simples términos, esto significa que el hombre está bajo el control del pecado o es controlado por su naturaleza pecaminosa (su tendencia natural a pecar).
El hecho de que las personas no regeneradas estén controladas por sus tendencias pecaminosas y egoístas no debería sorprender a ningún padre. ¿Qué padre tiene que enseñar a su hijo a ser egoísta, a codiciar lo que otro tiene o a mentir?
Esas acciones provienen naturalmente de la naturaleza pecaminosa del niño. En cambio, los padres deben dedicar mucho tiempo a enseñar al niño la importancia de decir la verdad, de compartir en lugar de ser egoísta, de obedecer en lugar de rebelarse, etc.
Luego, en el resto de este pasaje, Pablo cita extensamente del Antiguo Testamento para explicar cuán pecaminoso es realmente el hombre. Por ejemplo, vemos que 1—nadie está sin pecado, 2—nadie busca a Dios, 3—no hay nadie que sea bueno, 4—su discurso está corrompido por el pecado, 5—sus acciones están corrompidas por el pecado, y 6—por encima de todo, no tienen temor de Dios.
Por lo tanto, cuando uno considera incluso estos pocos versículos, queda abundantemente claro que la Biblia sí enseña que el hombre caído es «totalmente depravado», porque el pecado afecta a todo en él, incluyendo su mente, voluntad y emociones, de tal manera que «no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno» (Romanos 3:12).
Hay un malentendido común respecto a la depravación total. La depravación total no significa que el hombre sea tan perverso o pecaminoso como podría ser, ni que el hombre esté sin conciencia o sentido de lo que es correcto o incorrecto.
Tampoco significa que el hombre no hace o no puede hacer cosas que parecen ser buenas cuando se ven desde una perspectiva humana o se miden contra un estándar humano. Ni siquiera significa que el hombre no puede hacer cosas que parecen conformarse exteriormente con la ley de Dios.
Lo que la Biblia enseña y lo que la depravación total reconoce es que incluso las «buenas» cosas que el hombre hace están manchadas por el pecado porque no se hacen para la gloria de Dios y por fe en Él (Romanos 14:23; Hebreos 11:6).
Mientras que el hombre mira los actos exteriores y los juzga como buenos, Dios mira no sólo los actos exteriores sino también los motivos internos que están detrás de ellos, y como proceden de un corazón que está en rebelión contra Él y no se hacen para Su gloria, incluso estas buenas obras son como «trapos de inmundicia» a Su vista.
En otras palabras, las buenas obras del hombre caído están motivadas no por el deseo de agradar a Dios sino por nuestro propio interés personal y están, por lo tanto, corrompidas hasta el punto de que Dios declara que «no hay quien haga lo bueno, ¡no hay ni uno sólo!»
Dado que las Escrituras son muy claras en que todo el hombre está afectado por el pecado y tanto así que «Nadie busca a Dios», entonces, ¿cómo puede alguien posiblemente llegar a ser cristiano? La respuesta es que Dios debe superar la depravación del hombre de tal manera que este sea capaz de reconocer su estado espiritual y su condición desesperada sin la gracia de Dios.
Los ojos espiritualmente ciegos del hombre deben ser abiertos y el dominio del pecado que lo esclaviza desesperadamente debe ser roto, para que pueda responder con fe al mensaje del evangelio y a la obra expiatoria de Cristo en la cruz. Algunos cristianos creen que Dios logra esto a través de algún tipo de gracia universal por la cual Dios lleva al hombre a una condición donde tiene la capacidad de elegir o rechazarlo.
Otros creen que para que un hombre «muerto en sus delitos y pecados» pueda entender y responder al evangelio con fe, primero debe nacer de nuevo o ser regenerado por el Espíritu Santo (Juan 3:3). Solo después de que Dios infunde vida espiritual en un pecador muerto, este puede «ver el reino de Dios». Aquellos que sostienen esta visión ven esto como un acto soberano de Dios, en donde los hombres nacen de nuevo «no de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios» (Juan 1:12-13).
Sin embargo, incluso cuando la doctrina de la depravación total se entiende correctamente, muchas personas rechazarán la doctrina, pero eso no debería sorprendernos, ya que el mundo generalmente piensa en el hombre como básicamente bueno.
Por lo tanto, la idea de que el hombre por naturaleza es un pecador depravado va en contra de la mayoría de las creencias religiosas, psicológicas y filosóficas modernas sobre la naturaleza básica del hombre.
Pero el hecho es que la Biblia enseña la depravación del corazón humano, y la causa raíz del problema del hombre no es el ambiente en el que se cría sino su corazón egoísta y malvado. Entendida correctamente, la doctrina de la depravación total destruirá las esperanzas de aquellos que depositan su fe en cualquier tipo de sistema de salvación basado en obras y reconocerá que la gracia soberana de Dios es la única esperanza del hombre.
Mientras que la doctrina de la depravación total destruye la autocomplacencia del hombre y cualquier concepto erróneo sobre la capacidad del hombre de salvarse a través de su propio libre albedrío, deja a uno haciendo la misma pregunta que los discípulos hicieron a Jesús en Mateo 19:25-26: «¿Quién, pues, podrá ser salvo?» Por supuesto que la respuesta sigue siendo la misma: «Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible» (Mateo 19:25-26).
Como la primera de las cinco doctrinas de lo que se llama «calvinismo», la doctrina de la depravación total centra correctamente la atención del hombre en el resto de estas «doctrinas de la gracia» que declaran la maravillosa obra de Dios en la salvación de los pecadores.
Aclaraciones acerca de la depravación total y la depravación del hombre
- La depravación del hombre es la doctrina que muestra que el hombre es pecaminoso por naturaleza y no puede merecer la salvación por sus obras.
- Esta depravación empezó con la caída de Adán y el resultado es que la naturaleza pecaminosa ha pasado a todos los hombres.
- La depravación del hombre es una doctrina bíblica y afirma que cada hombre es pecaminoso y tiene que ser salvo por la obra de Jesucristo en la cruz.
- La doctrina también es necesaria para afirmar que nadie puede merecer la salvación por sus propias buenas obras.
- La doctrina de la depravación del hombre muestra que cada persona merece ir al infierno por sus pecados.
- Nosotros no somos buenas personas que de vez en cuando hacen errores, somos pecadores que pecan porque somos pecadores.
- Nuestros corazones son corrompidos por causa de nuestro pecado.
- La depravación del hombre muestra como el hombre es muerto espiritualmente y necesita ser regenerado por fe en Jesucristo.
- Esta regeneración pasa en la salvación que es por fe en Cristo.
- Los que creen en Jesús son dados la vida eterna.
- Cada ser humano tiene que decidir arrepentirse y poner su fe en Jesús para ser salvo.
- La depravación del hombre es una doctrina necesaria para entender el evangelio.
- Uno no puede ser salvo sin reconocer que es pecador que no puede salvarse a sí mismo y que necesita a Jesucristo.
La depravación total del calvinismo
Los calvinistas no enseñan la doctrina de la depravación del hombre sino lo que se llama la depravación total, la depravación total es una perversión de la doctrina bíblica de la depravación del hombre.
El calvinismo es levadura que pervierte las doctrinas verdaderas de la Biblia.
Los Cánones de Dort definan bien la depravación total del calvinismo:
Todos los hombres son concebidos en pecado y, al nacer como hijos de ira, incapaces de algún bien saludable o salvífico, e inclinados al mal, muertos en pecados y esclavos del pecado; y no quieren ni pueden volver a Dios, ni corregir su naturaleza corrompida, ni por ellos mismos mejorar la misma, sin la gracia del Espíritu Santo, que es quien regenera.[1]
Aunque es la verdad que el hombre es depravado y no puede salvarse a sí mismo, el error aquí es en decir que el hombre tampoco puede decidir ir a Dios para ser salvo.
Para el calvinista, la depravación significa incapacidad.
El hombre perdido no puede recibir la salvación que Cristo ofrece gratuitamente.
Arthur Pink declara:
El pecador, por sí mismo, no puede arrepentirse y creer.[2]
Según el calvinismo, el pecador no puede ser salvo ni decidir creer el evangelio.
Solo los que son escogidos ser salvos por la elección incondicional reciben la vida eterna.
Si este es la verdad entonces no hay esperanza para el perdido.
Según el calvinismo, Dios creó billones y billones de personas que no pueden arrepentirse, ni creer en Él.
Lo único que ellos pueden hacer es vivir sus vidas en el pecado (según la voluntad de Dios) y después ser echados al lago de fuego.
No es claro el porqué pero, Dios es supuestamente glorificado en el hecho que los perdidos no tienen esperanza de la salvación.
Ellos dicen que los elegidos verán a Dios echando tantos al lago de fuego que no tenían ninguna esperanza ser salvo y así glorificarán a Dios por su gracia.
Siempre es gracioso que los calvinistas insisten que solo los elegidos pueden ser salvos, pero siempre creen que ellos, sus hijos, sus nietos, y toda su familia con seguridad son elegidos.
Está bien condenar a todos los de más al infierno sin ninguna oportunidad ser salvo, pero no sus propias familias.
El dios cruel del calvinismo
El calvinismo enseña que Dios no permite a los hombres decidir ser salvos o no.
Si es así, ¿por qué Dios demanda tanto en la Biblia que el hombre debe decidir si no puede decidir nada?
Vemos la crueldad de este dios del calvinismo cuando ofrece misericordia a las personas que no pueden recibirla.
Este no es una oferta de misericordia, sino jactancia.
Por ejemplo, imagine un hombre atrapado en un pozo profundo. Alguien baja una cuerda que el hombre puede usar para salvarse del pozo. Pero, la persona con la cuerda deja de bajar la cuerda un poco encima del alcance del hombre atrapado.
Aunque tiene más cuerda que puede bajar, él no permite al hombre atrapado tomar la cuerda por no bajarla suficiente. Todo el tiempo, este hombre supuestamente misericordioso regaña al hombre en el pozo por no tomar la cuerda. La obra del hombre con la cuerda no es misericordiosa sino cruel.
Este es el dios del calvinismo.
Los calvinistas difaman a Dios por decir que Él ofrece misericordia a los perdidos, pero ellos no pueden escoger recibir esta misericordia y así no hay realmente esperanza para ellos.
La Biblia es clara que el arrepentimiento y la fe son demandados a todos los hombres en todo lugar.
Si fuera la verdad que un hombre no puede creer y arrepentirse, entonces ¿por qué Dios demanda esto? ¿No es cruel demandar algo que uno no puede hacer?
Si un padre mandó a su hijo de cinco años arreglar el motor del carro y después castigó al niño por no poder hacerlo, será un padre cruel.
Así es el dios de los calvinistas cuando demanda cosas que son imposibles.
El Dios de la Biblia anhela el arrepentimiento y la salvación de los perdidos.
Si el calvinismo fuera la verdad, todos los mandamientos de obedecer cuando los hombres no pueden serían un espectáculo cruel.
¿Por qué el diablo trabaja tanto?
Si fuera la verdad el calvinismo, el diablo estaría perdiendo mucho tiempo cegando las mentes de los incrédulos.
Si ellos son completamente incapaces ir a Dios por su naturaleza, el diablo no debería tener que hacer nada para impedirles de escuchar y entender el evangelio.
El calvinismo no tiene sentido cuando está comparado con la Biblia.¿Poder o querer?
La Biblia enseña que el perdido va al infierno porque no quiere creer el evangelio, no porque no puede creerlo.
Jesús dijo a los incrédulos que la razón que no venían a Él era porque no querían, no porque no podían.
No es la culpa de Dios que los hombres rechazan el evangelio, es su propia culpa porque ellos mismos decidieron que no quieren creer.
El hombre perdido rechaza a Dios por su orgullo, no por tener una incapacidad creer.
La Biblia enseña en muchos versículos que los hombres no son salvos, no porque no pueden, sino porque no quieren.
La Biblia está llena de invitaciones a todos los pecadores de arrepentirse y recibir la salvación.
Los que leen la Biblia y no los libros calvinistas concluyen que los hombres rechazan la salvación porque no quieren recibirla, no porque no pueden.
Dios atrae a todos
Efesios 4:18
Entenebrecidos en su entendimiento, excluidos de la vida de Dios por causa de la ignorancia que hay en ellos, por la dureza de su corazón;
2 Corintios 4:4
En los cuales el dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios.
Por tanto su necedad se debe solamente a la propia persona quien ha negado la verdad y que no desea hacer lo bueno pues sabe que la luz que es la verdad, expone sus malas acciones, las cuales ama, por eso es que Dios permite que el enemigo muchas veces nuble su entendimiento pero que por su gracia aún en ese estado asi pueda elegirlos y que ciertamente ellos también pueden no llevar bien esa gracia, pervirtiendose siendo peor que cómo eran antes, pero ello se verá en la sección siempre salvo.
Los calvinistas dicen que este versículo enseña que solo algunos (los elegidos) pueden ir a Cristo para ser salvo.
Pero la buena interpretación de la Biblia demanda que examinamos todo lo que la Biblia dice en cuanto a un tema.
Tenemos que siempre permitir a la Biblia interpretarse a sí misma.
Jesús sí dijo que nadie puede ser salvo sin ser atraído, pero algunos capítulos más adelante Él dice que todos serán atraídos.
Es la verdad que el pecador necesita a Dios para ayudarle creer el evangelio, pero el Espíritu Santo está buscando a todos los pecadores, no solo los que van a creer.
La Biblia enseña que todos tienen la capacidad de creer el evangelio.
La Biblia enseña que la obra del Espíritu Santo no es limitada a los que serán salvos.
Dios ha dado a todos la capacidad de creer y Él atrae a todos a la verdad.
Es la decisión de cada uno creer o no.
Jesús alumbra a todo hombre, incluyendo los que que no serán salvos, pues solamente él sabe quienes están en el libro de la vida.
La salvación está disponible a todos los hombres del mundo.
Los que creen son salvos, los que no quieren creer, son condenados
Este es el Dios de justicia de la Biblia.
¿Regenerados antes de la salvación?
Por creer en la depravación total, los calvinistas piensan que los salvos tienen que ser regenerados por Dios antes de la salvación.
Dios quiere que todos los hombres sean salvos. Él no desea que ninguno perezca. 1 Timoteo 2.4 dice:
No es su voluntad que nadie vaya al infierno.
Las personas van al infierno porque rechazan su voluntad no porque la cumplen.
La doctrina de la depravación total es una herejía
Pero tristemente muchas iglesias cristianas están enseñando esta mentira.
Los calvinistas construyen sus otros cuatro puntos encima de esta doctrina falsa de la depravación total.