Santificación del templo
La muestra de sumo respeto por el templo es otra cualidad de la iglesia verdadera, sin importar la infraestructura humilde o más robusta del templo, siempre y cuando este limpia, ordenada y con los elementos necesarios como adornos florales, los instrumentos musicales, el alfolí, el altar, cada templo es equipado con lo mejor que sea posible conseguir en las circunstancias económicas de la congregación, así como Salomón siendo el más rico hizo del templo la majestad de las estructuras humanas sobre la tierra.
De modo que para que un templo sea la morada de Dios no necesariamente tiene que tener lujos o buenos acabados, si no tener lo mejor de lo que sea posible para la congregación entregar, si allí se enseña la sana doctrina y no quebranta ningún criterio que identifica a las sectas, es más que seguro que la presencia de Dios descenderá a aquel lugar.
El templo es un lugar sagrado donde Dios permanece, por tanto se le tiene que mostrar sumo respeto y alejar todo lo impuro de aquel lugar, esto significa lo siguiente:
- No se puede usar el templo como lugar para comer ni beber
- No para celebraciones festivas con excepción de bodas
- No para discusiones entre hermanos ni griterios
- No para poner músicas mundanas o seculares
- No para juegos
- No traer objetos inmundos como alcohol y todo lo que signifique el mal
- No permitir que constamentemente los mal vestidos ingresen en referencia a mostrar sus cuerpos y no en lo humilde de su vestimenta, tampoco permitir el acceso constante a quienes incumplan lo mencionado en la red de la apariencia
El templo es inmaculado y tiene que ser tratado con todo el respeto que se merece, santificarse y pedir perdón de lo mal que pudimos hacer antes de ingresar, ser tratado como el tabernáculo sagrado de Dios y adorarlo con todo nuestro corazón.
Si en tu congregación tratan al templo con respeto es más que seguro que incumplen en varios criterios mencionados en esta red, lo que tiene que hacerte pensar y salir de ese lugar lo más pronto posible.